ROMA SE PREPARA PARA LOS FUNERALES
El Vaticano cerró esta tarde (noche en Roma) las puertas de la Basílica de San Pedro y de esta manera puso fin a tres días de desfile de peregrinos frente a los restos de Karol Wojtyla. Ahora, Roma se prepara para la darle mañana el último adiós a Juan Pablo II, muerto el sábado pasado a los 84 años después de 26 años y medio como jefe de la Iglesia.
Voluntarios de la Defensa Civil, con sus chalecos amarillos, estuvieron entre los últimos que pudieron entrar a la Basílica antes del cierre de las enormes puertas de bronce. Minutos antes, el alcalde de Roma, Walter Veltroni, conversó y estrechó la mano del secretario privado de Juan Pablo, arzobispo Stanislaw Dziwisz.
Encabezado por el cardenal alemán Joseph Ratzinger, decano del Sacro Colegio de Cardenales, el funeral comenzará mañana a las 10 (las 5 en Argentina) con una ceremonia íntima en el sagrario de la Plaza de San Pedro a la que sólo asistirán los prelados de alto rango del Vaticano y la Curia romana.
Momentos antes de cerrar el féretro el rostro del Papa será cubierto con un velo de seda transparente. Dentro del féretro será colocado en un envase de acero un documento con los datos biográficos del Pontífice polaco y una bolsa con las monedas acuñadas durante su reinado.
Afuera, esperarán los cardenales y unos 200 altos dignatarios internacionales, junto con sus comitivas oficiales. El féretro será puesto en la plaza delante del altar y llevado al concluir la ceremonia a la cripta en las grutas vaticanas que están debajo de la basílica.
Aunque las autoridades romanas y el Vaticano dijeron que no tenían una cifra confirmada del número de personas que saludaron los restos del Papa desde el lunes, se cree que fueron cerca a 2 millones.
Berlusconi pide que no viajen más polacos a Roma
El premier italiano, Silvio Berlusconi, le solicitó hoy al presidente de Polonia, Aleksander Kwasniewski, que les pida a los fieles polacos que dejen de viajar a Roma para despedir a Juan Pablo II, según un comunicado difundido hoy por la presidencia polaca.
“El presidente polaco recibió una llamada telefónica del primer ministro italiano en la cual fue informado sobre la situación de Roma en cuanto a los peregrinos, cuyo número podría alcanzar los siete millones de personas”, dice el informe. Berlusconi pidió al presidente polaco que difunda esa solicitud y que el Estado polaco se ocupe de que cesen los viajes de los peregrinos a Roma.
“Pese a todos los esfuerzos, crecen las dificultades en la ciudad de Roma, en las calles y en los aeropuertos”, le explicó Berlusconi al mandatario polaco. Kwasniewski manifestó a su vez a Berlusconi “la gratitud del pueblo” polaco por todos los esfuerzos emprendidos por las autoridades italianas y de Roma.
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