Romero Acuña es el nuevo presidente de la UCR departamento La Capital
Acompañado en la mesa de conducción por Amelia Beorlegui, Oscar Raimondi, Julio Poletti, Erika Zapata Charles, Carlos Cáceres, Emilce Ferro, Cristina Quintero y Unilce Albani, dirigentes pertenecientes a todos los sectores internos partidarios, fue electo para conducir los destinos de la UCR por los próximos 2 años.En un discurso fuerte pero integrador, convocó a los radicales a “entender que todos debemos llevar el mismo mensaje, que debemos trabajar en conjunto para lograr nuestros objetivos” y agregó que “Ya nadie tiene ganas de ser el principal partido de la oposición, ahora queremos y nos merecemos ser oficialismo”“Es necesario que salgamos a recuperar nuestro espacio con los ciudadanos del Departamento La Capital. Y para eso, tenemos que discutir las políticas y las prácticas que el Justicialismo está llevando adelante, en esta ciudad y en las restantes Municipalidades y Comunas del departamento”Con la presencia de la totalidad de los legisladores provinciales, los concejales de Santa Fe, Santo Tomé y diregentes de todo el departamento, hizo un fuerte llamado al “fortalecimiento y profundización de Frente Progresista Cívico y Social, que está sustentado en la presencia territorial del radicalismo”Así mismo, anunció distintas actividades relacionadas a la formación de los militantes y a conformar una agenda junto a los concejales y representantes comunales de todo el Dpto. para decirles a cada Intendente y Presidente de Comuna lo que pensamos de su gestión.DISCURSO DE ASUNCIÓN DE AUTORIDADESEn primer lugar, quiero resaltar que el distintivo que caracterizó a la gestión que finaliza fue la integración. Esta fue una constante que permitió la perfecta convivencia de todos los sectores partidarios durante el transcurso de la Interna abierta, de las elecciones generales y de la interna de cargos partidarios. Esto significa que el primer paso está dado, demostrando que la convivencia en el disenso es una conducta que se practicará en adelante en un partido que está madurando a fuerza de golpes.En términos generales, creo que hay dos grandes líneas en las cuales trabajar durante los próximos dos años: por un lado, la recuperación y la reivindicación de los militantes y de su trabajo, como herramienta básica de difusión del pensamiento radical, retomando las costumbres del encuentro cotidiano, del debate político y de la formación, como forma de mejorar las conclusiones de ese debate y, por otra parte, retomar nuestro rol en debate de las cuestiones públicas, tomando una actitud opositora responsable y firme, en relación a los gobiernos Municipales y Comunales de nuestro Departamento. En el sentido de la militancia, permítanme hablar en términos generales, a sabiendas de que individualmente todos han hecho increíbles esfuerzos por mantener en alto los colores partidarios en los momentos más difíciles. Lo que pasa es que no siempre lo hemos hecho en la misma dirección. Creo que debemos recuperar nuestras viejas costumbres: volver al comité para encontrarnos, para conocernos, crear un ámbito donde podamos traer a otros que no son radicales para que se incorporen. Yo pertenezco, quizás, a la última generación entre los que solía decirse “fulano, si se crió en el comité”. Es allí dónde acudían siempre nuestros padres para reunirse con los que entendían la política como ellos lo hacían y nos llevaban con ellos. Pero cuidado, debemos mejorar nuestra forma de relacionarnos como radicales: no pensemos que podemos enfrentar a nuestros enemigos sólo con eso. Nuestros enemigos están afuera, nuestros enemigos son el hambre, la desigualdad, la falta de justicia, la falta de oportunidades y eso, eso no se arregla con voluntarismo, no se soluciona con ganas o con buenas intenciones; para eso hay que tener políticas públicas que permitan derrotarlos y es nuestro deber prepararnos para poder hacerlo.Todos sabemos que nuestros militantes padecen las mismas situaciones que la sociedad en su conjunto y por lo tanto, representan a distintos sectores sociales y económicos, a todos los necesitamos. Al que se comunicará con cientos de personas a través de su computadora y al que llevará el mensaje de la UCR casa por casa, en el asfalto o en el barro porque de nada vale el esfuerzo de uno sin el otro, para ganar hace falta del trabajo de todos los radicales.Debemos volver al esfuerzo pero fundamentalmente a la ayuda. Si hay un militante que quiere aprender, seguramente hay otro que tuvo más suerte y le puede enseñar; y eso debe hacerse en un comité porque si no estamos de más, porque si no no entendimos nada. Lo que estos tiempos nos exigen es una obligación para ambos, siempre tenemos algo por aprender y siempre tenemos la obligación moral de enseñárselo a otro. Por eso es mi intención que esta conducción reedite lo que en 1983 se llamó Instituto para la Formación del Ciudadano, de modo que se dicten, desde el Comité Departamental, charlas y cursos de formación política para que puedan acercarse todos aquellos que estén interesados en aprender algo más. Pero además, que cada seccional o distrito nos proponga cuestionen que les interesen o necesiten aprender para lo que buscaremos a las personas idóneas para enseñarlo.Esta vez, a diferencia de otras, tenemos que entender que todos debemos llevar el mismo mensaje, que debemos trabajar en conjunto para lograr nuestros objetivos. Ya nadie tiene ganas de ser el principal partido de la oposición, ahora queremos y nos merecemos ser oficialismo. Después habrá tiempo, espacio y lugares por los cuales pelearse, pero después. La realidad no siempre puede cambiarse cuando se tiene el gobierno pero, con seguridad, no puede cambiarse si no se lo tiene.Es necesario que salgamos a recuperar nuestro espacio con los ciudadanos del Departamento La Capital. Y para eso, tenemos que discutir las políticas y las prácticas que el Justicialismo está llevando adelante. En esta ciudad y en las restantes Municipalidades y Comunas del departamento.La Ley de Lemas generó una desviación en cuanto al eje de la representación partidaria. Lo que antes se definía en el Partido para después ser llevado hacia el ámbito legislativo para ser planteado y concretado por nuestros representantes, pasó a no conformar a todos. Hubo escisiones en los bloques provinciales y municipales, se generaron otros criterios y poco a poco, dependiendo el ámbito o el color, la voz partidaria tuvo que ceder espacio a las expresiones sectoriales porque nadie se sentía absolutamente contenido por el otro. En definitiva, los legisladores provinciales y los concejales, durante mucho tiempo debieron asumir la función de representar el pensamiento de los distintos sectores, que siempre eran parciales e incompletos.Hoy, esos tiempos parecen querer quedarse atrás. Los sectores retoman el camino de la síntesis partidaria que nos involucra a todos.Quizás, desde hace un tiempo a esta parte, nos estemos dando cuenta que cuando las estrategias nos involucran a todos, los resultados son más beneficiosos.Esta concepción es la que dio a luz al Frente Progresista Cívico y Social, sustentado en el radicalismo, único partido que puede enfrentarse cara a cara con el Justicialismo porque sus dirigentes están en cada pueblo y en cada barrio de cada ciudad de la provincia. Y en el caso de nuestro departamento, la responsabilidad es mayor aun. Todos somos importantes en este arduo camino hacia el triunfo, nadie llega solo.El accionar demostrado en la última interna partidaria y el consenso alcanzado en la integración de esta mesa de conducción, son el ejemplo de que todos estamos viendo las cosas de forma diferente. Hay que fortalecer al partido para que pueda ser el paraguas que nos contenga a todos.No podemos seguir permitiendo que el Justicialismo nos suma a los santafesinos en la marginación y la inseguridad, a los santotomesinos en el tembladeral institucional de sus internas, a los rinconeros en la vergüenza internacional del genocidio. Yo también disfruté de la carrera pero los otros 362 días del año también hay que trabajar por la región.Nuestro senador departamental solo convocó a los ciudadanos cuando se le ocurrió el negocio de “la ciudad costera de Rincón” y después desapareció como los sábalos de nuestros ríos, vaya a saber a él que redes lo atraparon. Debemos poner nuestro énfasis en recuperar cada Distrito perdido y ofrecer un reconocimiento a los Radicales de Cabal, que estoicamente mantienen la comuna. Quizás les pidamos que nos acompañen hasta Recreo para mostrarle a algunos que como dicen “ser radical es difícil pero vale la pena serlo”.En fin, es mi intención proponer a la Mesa que organicemos una agenda de temas junto a los concejales y representantes comunales de cada localidad para que uno a uno, vayamos planteándole a cada Intendente y Presidente Comunal lo que los radicales pensamos de su gestión. Pero no 1 ni 2 sino todos los radicales, con un mismo discurso y un mismo objetivo: cambiar para vencer…vencer para cambiar.
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