ROMERO CONSIDERA QUE LA CLAVE DEL PAÍS ESTÁ EN TENER UNA "MIRADA FEDERAL"
El Gobernador de Salta, Juan Carlos Romero, sostuvo que la clave para el futuro es que el gobierno nacional oriente su política energética con una “mirada federal” consensuada y vaya creando las condiciones de precios y seguridad jurídica a largo plazo, “para atraer a los inversores y obtener autonomía energética, sin dependencia de la importación”.
En una disertación organizada ayer por el Club del Petróleo en Buenos Aires, Romerno afirmó que las tres premisas fundamentales con las que Salta administra su política para el sector son “la promoción de inversiones, la sustentabilidad de la actividad hidrocarburífera con seguridad jurídica y la sustitución de importaciones”.
Además señaló que Salta está ejerciendo, por primera vez, los derechos que la Constitución Nacional reformada en 1994 le reconoce en su artículo 124 como titular originaria de todos los recursos existentes en su territorio, decidió no seguir esperando una nueva Ley Nacional de Hidrocarburos y avanza para la adjudicación de 16 áreas de acuerdo con esas facultades.
Sin embargo, el gobernador aclaró que se impulsa “un proyecto a largo plazo, del que participen la Nación y las provincias, de acuerdo a las facultades que nos otorga la Constitución. Salta maneja las concesiones, ofrece operaciones a largo plazo y no impone ningún socio a las empresas”.
Salta –dijo Romero— cuenta con dos gasoductos que llegan a Chile, con capacidad disponible, una refinería, un poliducto y está prácticamente concluido, con recursos propios de aproximadamente 75 millones de pesos, el Gasoducto de la Puna.
Asimismo, añadió que se construirá el Gasoducto de Anta, en la zona productiva de mayor crecimiento en el Norte Argentino, con una inversión de 80 millones de pesos; y que se proveerá, con una inversión de 30 millones de dólares, también a la zona conocida como Valles Calchaquíes, desde San Antonio de los Cobres hasta el límite con Tucumán.
“Salta tiene el 40% de la población urbana cubierta con el servicio de gas, esa cifra será incrementada al 75% en el próximo año”, sostuvo.
Refiriéndose al plano general, Romero recordó que el balance energético nacional “cierra sólo con la importación de algunos hidrocarburos” y que el horizonte limitado de reservas existentes a la fecha “nos sitúa frente a un futuro incierto”.
En ese contexto afirmó que “vemos que el Gobierno Nacional, que tiene a su cargo la diagramación de la política energética, está adoptando medidas coyunturales para resolver las demandas a corto y mediano plazo en forma inmediata”.
Pero, enfatizó que “la verdadera discusión que nos involucra junto con el Estado Nacional debe centrarse en resolver las políticas de Estado de la Argentina en materia de reservas o cómo se llevarán adelante programas de exploración para hacer atractiva la inversión”.
Según Romero, la población de Salta, por ejemplo, sigue subsidiando el consumo de los grandes centros urbanos, “con precios artificialmente bajos que no benefician a los sectores carentes de recursos, dado que estos consumen muy poco gas y pagan las garrafas dolarizadas”.
El gobernador salteño también exhortó a actuar con “una mirada federal” cuando se adoptan medidas para el sector.
“Debemos generar en la Argentina las condiciones necesarias para producir las reservas que están presentes en nuestro suelo y que sólo requieren políticas claras y seguridad jurídica para que sean extraídas. En nuestro país estamos acostumbrados a que la falta de previsión y decisión genere la urgencia y, luego, lo urgente posterga lo importante”, resumió.
Romero no dudó en afirmar que “Argentina ha dejado de ser un país gasífero para pasar a ser un país con gas natural” y que “la dependencia relativa que tenemos del gas natural y los compromisos de exportación, hacen imprescindible una estrategia de largo plazo para potenciar el desarrollo de nuevas reservas en la Argentina y, en consecuencia, transformar las reservas probables en comprobadas”.
Asimismo se mostró a favor de la diversidad energética y la eficiencia energética, manteniendo abiertas todas las opciones, “incluyendo los sistemas avanzados de combustibles fósiles, la energía nuclear, la energía hidroeléctrica y otras fuentes de energía renovable”.
“La provisión de energía sustentable, para satisfacer la creciente demanda de servicios energéticos, requerirá una mayor inversión en infraestructura para reemplazar la capacidad instalada, y la expansión de la oferta donde sea necesario, para cubrir los costos de los sistemas energéticos más limpios”, concluyó el gobernador Romero.
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