ROSARIO: ABSOLVIERON A DOS POLICÍAS IMPUTADOS DE DOS MUERTES TRAS UNA PERSECUCIÓN
Dos policías que estaban acusados de matar a dos hombres en febrero de 2001, en un caso que fue considerado de “gatillo fácil”, fueron absueltos por un juez de Sentencia al entender que actuaron en cumplimiento de su deber. El fallo favorece a Juan Marcelo Galmarini y Claudio Darío Thedy, quienes en primera instancia habían sido procesados por los homicidios de Esteban Vicente Cabral y Rubén Alberto Ortega en una precaria vivienda cercana a la avenida de Circunvalación y avenida Uriburu.
Tras una investigación de más de cinco años, el juez de Sentencia número 1, José María Casas, decidió absolver a Galmarini y Thedy por considerar que actuaron en cumplimiento de su deber y en ejercicio de su legítima defensa y no en el marco de una persecución y posterior fusilamiento como aseguraron varios testigos.
El caso ocurrió el 2 de febrero de 2001 cuando en la central del Comando Radioeléctrico se recibió la denuncia de que tres micros de larga distancia que circulaban por la avenida de Circunvalación habían sido apedreados desde lo alto del puente de Uriburu provocando heridas leves en tres pasajeros. Desde ese mismo momento, el desenlace del caso se presentó confuso y las versiones, policiales y de vecinos, fueron disímiles.
Lo cierto es que al lugar del hecho acudieron algunos móviles del Comando. Los policías sorprendieron a los tirapiedras en ese mismo sitio y no pusieron en duda que eran los agresores porque “su apariencia coincidía con la descripción brindada por los choferes” de los internos 156, 184 y 187 de la empresa La Veloz del Norte que habían sido apedreados.
Entonces, dijeron los voceros policiales, al verse sorprendidos “los atacantes dispararon con armas contra los agentes y éstos repelieron la agresión”. En el intercambio de balas, el uniformado Luis Nosrala recibió un balazo en el abdomen por lo que su compañero de patrulla pidió refuerzos. En uno de los móviles que arribaron al lugar estaban Thedy y Galmarini. Siempre según fuentes de la Unidad Regional II, los policías persiguieron a los presuntos maleantes hasta una villa de Avellaneda entre Circunvalación y Uriburu donde se produjo el fatal enfrentamiento.
“Los agresores se metieron en un rancho y en un tiroteo uno de ellos cayó abatido mientras que el otro resultó herido de gravedad y murió poco después en el Heca”, dijo el parte oficial sobre el destino final de Cabral y Ortega.
Sin embargo, la investigación que llevó adelante la jueza de Instrucción número 5, María Luisa Pérez Vara, desacreditó la existencia de un enfrentamiento y permitió encuadrar el hecho como un doble asesinato. Es que varios testimonios de vecinos de las víctimas concordaron al afirmar que los dos hombres habían sido fusilados en la misma casilla en la que dormían, negaron que ellos hayan sido quienes apedrearon el colectivo y aseguraron que Cabral salió del rancho ileso y fue ultimado en el pasillo de la villa.
Además, una médica del Sies que fue convocada al lugar y posteriormente declaró en la causa, dijo que Cabral estaba en calzoncillos y no estaba transpirado a pesar del calor sofocante que hizo ese día y de que la policía le atribuía haber corrido 600 metros para huir de los móviles. También hubo pericias que demostraron que el ángulo de disparo de las armas policiales hacían presumir una ejecución y no un intercambio de proyectiles.
Así las cosas, la jueza Pérez Vara los procesó por doble homicidio simple y les dictó la prisión preventiva. Thedy y Galmarini fueron apresados en mayo de 2004 y la causa pasó al juicio cuyo veredicto se conoció ayer aunque sus fundamentos no trascendieron. Para el juez de Sentencia, no hubo gatillo fácil sino que ambos agentes actuaron en legítima defensa y cumplimiento del deber. Por eso los absolvió de culpa y cargo.
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