Rosario: Absolvieron a un hombre condenado a prisión por error
Lo acusaron de prostituir a una nena de 12 años, pero las pruebas no eran concluyentes. Lo habían confundido con otra persona que se llama igual que él. Para sus abogados “se puso fin a años de injusticia”.
En 2011 la Justicia rosarina investigó un caso de facilitación de prostitución de menores y encarceló a la persona equivocada. En aquel entonces, un cartonero fue acusado por el Juzgado de Sentencia Nº 3 de explotar sexualmente a una nena de 12 años y condenado a pasar ocho años de prisión; pero después de dos años y medio tras las rejas, recuperó la libertad. La Sala III de la Cámara Penal lo absolvió la semana pasada al reconocer el error, lo habían confundido con otra persona que se llama igual que él.
“Se puso fin a dos años y medio de injusticia”, apuntó el abogado defensor de Pedro C., Adrián Ruiz, según publicó Rosario 12, y vinculó su condena a “la selección penal de los organismos de investigación, que ante un delito tan sensible y preocupante para la comunidad, a los fines de mostrar estadística de éxito en el trabajo, terminan atropellando a personas vulnerables”.
Como señalaron sus abogados, Pedro pertenece a la comuinidad Qom y se ganaba la vida del cirujeo. La investigación lo había involucrado con el caso de la niña por llamarse igual que un nombre por ella mencionado; y pese a que su defensa se había quejado de la falta de más pruebas, un juez lo mandó a prisión igual.
“La descripción (que hizo la nena de quien la sometía) no coincide con la fisonomía del acusado, quien carece de cicatriz y no es flaco ni alto”, tal como relató la menor. Tampoco fue coincidente el domicilio del hombre con la versión de la víctima. “Cantero vivía en condición de miseria. Se dedica al cirujeo, y no se comprobó que tuviera un auto marrón”, dice el fallo. Tampoco los testigos avalaron que tuviera los bienes que relató la víctima al nombrar al acusado sólo como “Pedro”.
El caso llegó a la Justicia luego de que la niña ingresara al Hospital Centenario con un severo cuadro de intoxicación por “alcohol y drogas”. Allí la pequeña contó que, debido a la precaria situación económica de sus padres, comenzó a trabajar con un tal Pedro, quien sería el padre de una amiga suya, “en horario nocturno y en un domicilio donde concurren hombres que le proveen sustancias en contra de su voluntad”.
En el fallo, la niña describió a su supuesto proxeneta como un hombre delgado, “con una cicatriz en la cara, pelo negro corto, alto y mayor a sus padres”. Esos datos, para la Cámara, no resultaron coincidentes con la persona presa.
“No se trata de poner en duda la veracidad del testimonio de la menor, revictimizándola aún más allá de la terrible y dolorosa situación a la que ha sido sometida y que le han hecho vivir; pero sí, de la exactitud de un relato, que puede emerger como el resultado de numerosas inferencias de parte de los profesionales que han acudido en su ayuda, e inclusive de sus familiares”, aclara el fallo firmado por los jueces Georgina Depetris, Guillermo Llaudet Maza y Adolfo Prunotto Laborde.
Fuente: Rosario3
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