ROSARIO: ACTO ENVASADO POR LA MARCA K, CON EL JUSTO TOQUE LOCAL
“No podemos parar a los compañeros que quieren venirse y traer gente de otras ciudades y pueblos. A Ariel (Dalla Fontana, diputado provincial) lo están volviendo loco, le están metiendo mucha presión porque quieren estar en el estadio de Ñuls”. En el mediodía caluroso y cansino de ayer, un dirigente rosarino desborda de confianza a sólo 55 horas del acto que marcará el lanzamiento de la campaña electoral del Frente para la Victoria a nivel nacional, con la presencia del presidente de la Nación y la senadora Cristina Fernández. Satisfecho por la respuesta –que en parte bien podría cuantificarse por las llamadas que recibe en su teléfono celular–, recurre a unas pocas palabras para explicar por qué buena parte del justicialismo santafesino quiere tener presencia en las gradas del estadio cubierto del Parque: “Cuando hay gestos claros (de un presidente) como el de venir a Rosario a hacer el lanzamiento de la campaña, la gente (por los dirigentes) se va ordenando”.
Ordenarse, en la jerga del PJ, implica encolumnarse detrás de una conducción, de un liderazgo. Sumarse, tributar a una estrategia. Eso es lo que presiente el dirigente justicialista cuando escruta los sucesivos números telefónicos que se cuelgan de la pantalla de su celular, y de los cuales sólo atiende el 10 por ciento en tren de poder seguir la conversación de cuerpo presente.
Asegurar la concurrencia sin arriar gente, aunque sí organizar y facilitar la llegada, es la premisa de los armadores. Se dicen cautelosos: no va más eso de arrimar porque sí gente, que en la primera de cambio se va de las manos (o a las manos) y termina pudriendo el acto. La movida correrá por cuenta del obeidismo rosarino en mayor medida, seguido por el sector del propio candidato a diputado Agustín Rossi, la organización neokirchnerista Barrios de Pie, algunos sindicatos y el resto llegará, como se dijo, de diferentes puntos de la provincia y mayormente de dirigentes que reportan al obeidismo o a la Liga de Intendentes.
Las consignas políticas –ayer aparecieron los carteles con al leyenda: “Bienvenido señor presidente”, con la firma del Frente para la Victoria y el candidatoRossi– llegaron sobre el fin de la semana pasada a manos de los organizadores. El detalle no es menor: las consignas son pensadas y redactadas en Buenos Aires, a pocos metros del despacho presidencial, porque son ingredientes del típico acto de la era kirchnerista, sin cabos sueltos, sin nada ligado al azar. El acto en sí es casi casi un producto envasado. La marchita, se supone, será la que sonó en el teatro Argentino de La Plata cuando Cristina se lanzó como candidata. Es aquella versión retocada que cuando los dinosaurios del PJ bonaerense la escucharon en la tele empezaron a retorcerse como el hereje en la hoguera.
También la puesta en escena de estos mitines viene lista para consumir. Arriba del escenario: fondo oscuro y cartel a media altura con la inscripción Frente para la Victoria. Abajo: mucha bandera celeste y blanca y pocas de partidos y sindicatos. Otro dato: los actos presidenciales, y por ende los de la senadora candidata, se transmiten por TV y, como en el fútbol de primera, ya se sabe quién manda: a las 19 es la convocatoria y no más allá de las 19.30 tiene que estar al aire.
¿Cuál es el toque localista entonces, teniendo en cuenta que el lanzamiento de la campaña en Rosario a la vez es un aventón para los créditos locales? Rossi, primer candidato a diputado, tendrá un fuerte protagonismo en su tarea de abrir el acto y preparar a los asistentes para el plato de fondo que es la participación de Cristina Fernández.
El candidato a concejal Osvaldo Miatello por supuesto que no será orador en un acto de envergadura nacional. Pero tendrá el lugar reservado arriba del escenario, una silla privilegiada que podrá usufructuar como ningún otro candidato al mismo cargo.
Hablando del escenario, va a estar bien concurrido y su estructura reforzada. Ya está dicho que vendrán los candidatos de todos los pagos, también los gobernadores que se sobreafiliaron al Frente para la Victoria, más otros dirigentes.
OBEID CONTRA LOS COQUETEOS DE BINNER
El gobernador Jorge Obeid dijo ayer que después del acto de mañana “no van a quedar dudas” del apoyo exclusivo de Kirchner “a los candidatos del Frente para la Victoria y el justicialismo”. “Yo leo la decisión del presidente de abrir la campaña en Rosario como un apoyo fuerte, contundente, decidido, sin ningún tipo de doble discurso, al PJ, al Frente para la Victoria, y a Rossi como candidato a diputado”, explicó. Según Obeid, “Kirchner nunca coqueteó con Binner sino que los gestos fueron siempre de Binner”.
Calificó esa actitud como “oportunista”, porque “mientras su partido, el socialismo, forma parte en el frente opositor, Binner parece que quiere quedar en cierta manera relacionado al presidente, en función de que Kirchner es el dirigente político más respetado y con mayor intención de voto en el país”.
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