ROSARIO: ATRAPAN A UN JOVEN DESPUÉS DE ROBAR A BORDO DE DOS COLECTIVOS
Para los policías de la subcomisaría 21ª fue bastante insólito recibir dos denuncias casi idénticas en menos de diez minutos. Y mucho más constatar que uno de los apuntados como ladrón era el mismo muchacho, de 18 años, en ambos casos. El joven fue finalmente arrestado el domingo a la mañana y le imputan asaltar a choferes y pasajeros de dos colectivos en inmediaciones de una villa de la zona oeste de la ciudad. Si bien el botín fue bastante escaso, sobre todo si lo piensa como el fruto de dos golpes, no podría decirse lo mismo del susto que soportaron tanto los conductores como los pasajeros, dos de los cuales resultaron con heridas leves.
Al parecer, según relataron las fuentes, Andrés Fronteras no estaba muy preocupado cuando, alrededor de las 8 de la mañana del domingo, los uniformados lo encontraron en un pasillo de la villa conocida como Emaus tomando cerveza con unos amigos. Los policías de la seccional de Ayala Gauna al 7900 llegaron hasta allí luego de recibir, minutos antes, dos denuncias que lo describían como uno de los participantes de dos asaltos a ómnibus del transporte urbano, el primero en compañía de otros tres pibes.
Según voceros de la sub 21ª, el primer asalto ocurrió a las 7.30 en el cruce de Sánchez de Loria y Juan B. Justo. Por esta calle venía un interno de la línea 110, en dirección hacia el oeste, cuando fue abordado por cuatro jóvenes que, cuchillo en mano, comenzaron a amedrentar al chofer y a los siete pasajeros que iban en la unidad.
Sin embargo, el intento no resultó fructífero. Al ver que una patrulla merodeaba la zona, los asaltantes debieron apurar las cosas y bajarse apenas transcurrido un minuto. Sólo pudieron sustraerle al chofer una campera Adidas azul y quitarle las llaves del vehículo, que no obstante siguió en marcha. Los pasajeros no sufrieron arrebatos, aunque dos de ellos -sus identidades no trascendieron- resultaron con lesiones leves: una chica recibió un golpe con un anillo en la cabeza, mientras que un joven sufrió puntazos superficiales en un brazo, por lo cual fueron trasladados al hospital de Granadero Baigorria.
Según las fuentes, los ladrones “se perdieron por los laberintos de la villa Emaus”, aunque uno de ellos -a la sazón, Fronteras- “se cruzó hasta el otro extremo de la villa y allí cometió el otro atraco”. En este caso, fue en el interno 8 de la línea 115, en el que viajaba una sola pasajera. Cuchillo en mano, el pibe fue hasta el fondo y por la fuerza le arrebató a la chica de 19 años una mochila con revistas que llevaba para leer, ya que se dirigía al Hospital Carrasco a cuidar a un paciente.
Luego encaró al chofer, le robó una pequeña valija que contenía documentación personal y, al igual que en el robo anterior, se hizo de las llaves del vehículo. “Los colectivos siguen en marcha porque para apagarlos hay que jalar de una palanca”, explicó el vocero policial, que sin embargo no sabía por qué razón le quitaron las llaves a los choferes.
Minutos más tarde, personal de la sub 21ª encontró en Tarragona al 1100 a un muchacho cuya descripción coincidía con las aportadas por las dos denuncias. Tomando una cerveza con otros amigos que no tendrían nada que ver con ambos hechos, Fronteras fue detenido con un cuchillo de mesa modificado y otros elementos sustraídos en los ómnibus. Al cierre de esta edición, permanecía detenido en el penal de la comisaría 17ª, ya que la sub 21ª no cuenta con un penal para alojar presos.
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