ROSARIO: ATROPELLÓ A UN TAXISTA Y SE DIO A LA FUGA
Rubén San es un taxista de 63 años que el jueves, cerca de las ocho de la mañana, se dirigía a buscar su auto para comenzar la jornada. El vehículo estaba en una estación de servicio de Córdoba y Donado, donde lo había dejado la noche anterior para llevarlo al mecánico. Pero no contaba con que al llegar a Estados Unidos y Córdoba una camioneta aún no identificada lo atropellaría para luego acelerar y huir del lugar. El chofer fue socorrido por la gente que pasaba por la calle, ya que a los pocos segundos perdió el conocimiento y quedó gravemente herido con traumatismo de cráneo y una importante fractura en la pelvis. Los testigos consiguieron divisar las letras de la patente, y ahora los familiares buscan a quien pueda brindar más información al respecto.
El taxista se disponía a cruzar una calle cuando vio que se acercaba el vehículo. “Él pensaba que venía más despacio”, comentó Valeria, la hija de San. Cuando detectó la velocidad con que circulaba la camioneta intentó volver hacia atrás, pero no logró evitar la embestida. La víctima sufrió pérdida de conocimiento, traumatismo de cráneo y fractura de pelvis como consecuencia del impacto del choque. Ingresó al Heca a las 8.50, donde le tomaron algunas placas, y allí permaneció hasta alrededor de las 13. A esa hora fue trasladado al Sanatorio Laprida, donde quedó internado. “La pasó muy feo”, comentó su yerno. “Estuvo esperando en una camilla desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde, y recién ahí le pusieron calmantes”, agregó.
San fue operado anteayer; le pusieron un clavo en la rodilla para inmovilizar la pierna y permanecía estable. Pero todavía debe esperar una semana para someterse a otra cirugía a fin de reparar su fractura de pelvis, y después deberá armarse de paciencia porque le esperan entre seis meses y un año de rehabilitación.
Hasta el momento los gastos de la internación y del tratamiento están siendo cubiertos por la ART a la que San estaba inscripto por su actividad como taxista.
Al tiempo que atienden la salud de San, sus familiares continúan intentando averiguar algo más sobre el conductor de la camioneta. De acuerdo al relato de uno de los testigos, un churrasquero que trabaja por esa zona, después de atropellar al taxista la camioneta cruzó un semáforo en rojo y se detuvo más adelante por un segundo. Después aceleró y huyó del lugar dejando a la víctima abandonada en la calle.
Para determinar quién manejaba es indispensable identificar el vehículo, del que sólo se tienen las tres letras de la patente aportadas por un testigo.
San no pudo agregar información sobre el asunto, ya que se encontraba muy conmocionado y posteriormente perdió el conocimiento. Su familia solicitó que cualquiera que pueda aportar datos lo haga a la comisaría 17ª, que es la que se encuentra a cargo de la investigación.
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