ROSARIO: BALEARON A UN CHICO EN UN CIBERCAFÉ Y LOS DEMÁS INTERNAUTAS NO SE DIERON CUENTA
Un joven estudiante de 22 años fue baleado al intentar resistirse a un robo en el interior de un cibercafé de esta ciudad, sin que el incidente fuera notado por una veintena de “internautas” que en ese momento estaban absortos en su navegación, según se informó esta mañana.
El incidente se produjo en el interior de un local ubicado en Córdoba 7263, de Rosario, y la víctima resultó ser Sebastián Cano, de 22 años, un estudiante de Ingeniería en Sistemas domiciliado a sólo tres cuadras del lugar, según la información que publicó hoy un matutino local.
El joven, en declaraciones a Radio 10, dijo que a pesar de lo sucedido iba a volver al cibercafé “porque no es un mal ambiente”. También señaló que los médicos del hospital en el que fue asistido decidieron no extraerle la bala porque no afecta ningún órgano vital.
Sobre el momento que le tocó vivir, dijo que no sabía si se encontraba “vivo o muerto” y se quedó “paralizado”, después de recibir el balazo en una de sus piernas.
Todo empezó cuando un joven tocó el timbre del establecimiento y el dueño le abrió, al creer que se trataba de uno de sus habituales clientes. Cuando el joven ingresó, otros dos los hicieron detrás de él, y enseguida redujeron al propietario del local.
Tras ello, los tres sujetos se apropiaron rápidamente de una web cam y unos 60 pesos producto de la recaudación del comercio, según señalaron fuentes de la Policía.
Cuando Cano se percató del asalto, al distraerse por un instante de la página web que consultaba, uno de los delincuentes lo apuntó y le exigió que se quedara quieto, mientras otro se apoderaba de su campera.
Fue en ese momento en que el joven increpó a los asaltantes y recuperó momentáneamente su campera, aunque casi de inmediato recibió un disparo de arma de fuego en una de sus piernas.
Finalmente, los ladrones lo despojaron de la campera y lo dejaron herido.
Una vez que los delincuentes se fueron del lugar, por sus propios medios, el muchacho, mientras perdía abundante sangre, le pidió al dueño del local que llamara a una ambulancia.
Después de unos cinco minutos, mientras esperaba ser asistido, el muchacho recibió el primer interés de parte de los absortos inernautas cuando uno de los habitué le preguntó asombrado qué le había pasado.
Tras dar algunas explicaciones del caso, el joven fue llevado hacia el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de esta ciudad, donde fue asistido como consecuencia de las lesiones sufridas en el interior del “ciber”.
En tanto, en la investigación del caso intervino personal de la comisaría 17a. de esta ciudad.
Este contenido no está abierto a comentarios

