ROSARIO: CONCRETAN INÉDITA CIRUGÍA DE CORAZÓN
El hospital de Niños Víctor J. Vilela sumó un nuevo logro médico. Se trata de la primera cirugía de derivación cavo-pulmonar total de alta complejidad hecha en Rosario, en la que participaron 18 profesionales en la intervención quirúrgica de un niño de 9 años que presentaba una malformación congénita. El chico tenía un único ventrículo y estenosis pulmonar. El lunes fue sometido a siete horas de quirófano en el que se le colocó un tubo sintético desde una de las venas cavas a las arterias pulmonares, a fin de saltear el ventrículo inexistente.
Miguel presenta una excelente evolución posoperatoria, permanece en terapia intensiva y de no mediar inconvenientes tendrá el alta médica en dos semanas. La solución quirúrgica a esta cardiopatía poco frecuente se produjo con fondos de la Secretaría de Salud (se invirtieron en instrumental unos 5 mil pesos) y sirvió de punto de partida para otros 5 casos que están en espera.
El Vilela logró así un hito en la historia médica local al convertirse en el primer hospital en concretar una cirugía de este tipo y complejidad, tanto en el ámbito público como en el privado.
A ello se le agregan otros componentes que hacen más relevante el caso. El paciente, un niño de 9 años, proviene de una familia extremadamente humilde de la ciudad, sin obra social ni posibilidades de internarse en Capital Federal durante un mes para realizarse este tipo de cirugía.
El niño vive junto a sus padres y sus cuatro hermanitos en la zona norte de Rosario. Su dolencia no es frecuente, y entre el 1 y el 10 por ciento de los chicos con problemas cardíacos puede padecerla. Sin esta operación, el índice de sobrevida rara vez supera los 15 años de edad.
Miguel fue derivado desde el centro de salud “Salvador Mazza” (Grandoli 3480) a la unidad de Cardiología de la Secretaría de Salud Municipal, a cargo de Oscar Saravalli. Una vez completados todos los estudios, se programó la operación, que finalmente se concretó el lunes pasado, y duró unas siete horas.
DE LA VENA CAVA A LA ARTERIA PULMONAR
El paciente tenía un ventrículo único, y carecía del derecho. Un corazón sin malformaciones tiene dos ventrículos. Uno -el derecho- impulsa la sangre a los pulmones para que en contacto con el oxígeno pulmonar se purifique, mientras que el izquierdo es el que envía esta sangre al organismo. Al carecer de dos ventrículos, el corazón de Miguel juntaba en una única cavidad la sangre oxigenada y la no oxigenada.
Para evitar la mezcla, lo que se hizo con la operación fue dejar conectada la vena cava inferior a través de un tubo sintético a la arteria pulmonar, mientras que la vena cava superior estaba ya previamente suturada a la misma arteria.
De ese modo, ambas venas cavas quedan directamente vinculadas a las ramas pulmonares. Así, se produjo un by pass al ventrículo inexistente, dejando a la única cavidad como receptora de la sangre oxigenada que regresa del pulmón y como bomba impulsora de la misma al resto del organismo.
La intervención se concretó en un quirófano del Vilela con espacio para poner en marcha un corazón pulmoartificial y con todas las medidas de higiene y bioseguridad imprescindibles para el caso. La derivación cavopulmonar estuvo a cargo del equipo de cardiocirugía infantil, conducido por Pedro Corvalán y Adrián Révora.
“Miguel está lúcido y un poco molesto, tiene un poco de drenaje en el tórax y esto le molesta porque está dentro de un posoperatorio complejo, pero ya se está alimentando por sus propios medios”, explicó Saravalli a La Capital.
La mamá del niño, de 37 años, no se despega un instante de la sala de terapia intensiva, donde lo fundamental es mantener la anticoagulación. Su evolución era hasta ayer excelente y, de seguir así, los médicos creen que podrá abandonar el Vilela en dos semanas más.
“Será un chico que tendrá una vida más limitada que el resto de los pibes. No será deportista, pero podrá realizar actividades recreativas y seguir yendo al colegio”, destacó Saravalli, al indicar que existen pacientes con 40 años de edad en buen estado de salud, que fueron operados tiempo atrás por la misma patología que Miguel.
La falta de un ventrículo es una malformación congénita, cuyo origen se produce en el vientre de la madre durante el desarrollo embriológico, pero aún no se pueden determinar fehacientemente las causas de esta enfermedad.
Este primer caso se transformó en el puntapié inicial para avanzar en la alta complejidad quirúrgica, a punto tal que, según confió Saravalli, “existen cinco chicos más ya preparados para ser intervenidos”. Además, lo más importante para los especialistas es mostrarle a la comunidad la posibilidad cierta de practicarse una operación completamente gratuita, para gente sin obra social y de bajos recursos.
A modo de comparación, Saravalli explicó que una operación de idénticas características en un sanatorio privado tiene un costo para las obras sociales de 18 mil pesos, mientras gracias a la capacidad instalada de un hospital público como el Vilela se resuelve con 5 mil pesos en utilización de material descartable e instrumental.
La práctica inédita que se hizo en Rosario el lunes pasado, se realiza habitualmente en los grandes centros médicos de Capital Federal, La Plata y Córdoba, donde la cirugía cardiopediátrica es frecuente.
En la actualidad el servicio de Cardiología y Cirugía Cardíaca está concentrado en el Hospital Vilela, pero absorbe toda la cardiología infantil pediátrica y neonatal de la Maternidad Martin, el hospital Roque Sáenz Peña y el Carrasco.
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