ROSARIO: DOCUMENTOS DE LA DICTADURA EN LA EX ALCAIDÍA
Una inspección en un sótano de la alcaidía de la ex Jefatura de Policía de Rosario, ubicada en el mismo edificio donde funcionó el mayor centro regional de detenciones clandestinas durante la dictadura, encontró libros de actas policiales que contienen nombres de personas detenidas por razones políticas en ese período negro, tanto por el Ejército como por la policía provincial.
Por orden del juez federal, que reabrió las causas por la represión ilegal en la zona entre 1976 y 1983, ayer una comisión integrada por empleados y voluntarios del Museo de la Memoria empezó a clasificar los documentos, con el objeto de ubicar claves tal vez ignoradas de personas que corrieron la peor suerte durante el régimen militar.
Ayer se rescataron unos 60 libros de guardia correspondientes a los años ’70 en el sótano, donde hasta hace cuatro años funcionó un penal de mujeres.
Los voluntarios debieron trabajar con mascarillas en una atmósfera de hedores inmundos, plagada de humedad, con agua en el piso y un olor nauseabundo que despedían los documentos a catalogar.
Rojos y azules
El juez federal Omar Digerónimo ordenó que una comisión de la Policía Federal levantara actas del material revisado, libros mojados y en estado de deterioro de los cuales surgen claramente nombres anotados en tinta de dos colores: los asentados con tinta roja corresponden a la de detenidos en procedimientos del Ejército, mientras que los redactados en azul fueron realizados por la policía.
Según Marta Díaz, una de las voluntarias que trabajó en el lugar, en las tenebrosas dependencias hubo detenidas políticas. El contenido de las actas, esperan los miembros del Museo de la Memoria, puede aportar claridad sobre su destino.
Acceso público
El director del museo, Rubén Chababo, planteó que los documentos recuperados serán de acceso público para quienes quieran consultarlos luego de ser remitidos al depósito de los Tribunales Federales de Rosario.
“En los folios de esos libros constan los nombres de personas detenidas por razones políticas en aquella época. Este fue uno de los tantos centros de detención, aunque no el principal, que hubo en Rosario”, dijo Chababo.
En el mismo edificio que ocupa una manzana, sobre la ochava de Dorrego y San Lorenzo, funcionó el sanguinario Servicio de Informaciones, un centro de detención ilegal y torturas por el cual pasaron 1.800 personas en los tiempos en que Agustín Feced era -entre 1976 y 1979- jefe de policía de Rosario.
El descubrimiento de las actas fue resultado de una inspección luego de que se cerrara totalmente el edificio de la alcaidía de la Jefatura de Rosario.
Eso ocurrió a partir de septiembre, cuando se inició una investigación judicial tras un escándalo generado al divulgarse que funcionaba un alojamiento “vip” en un par de pabellones de la alcaidía, al que accedían internos que pagaban una tarifa mensual en efectivo al personal policial a cargo del control de los penales.
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