ROSARIO: EL MINISTERIO ACUSA A UNA ESCUELA DE NO HABER MEDIADO
El delegado de la región VI del Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe, Humberto Cancela, consideró que “no hubo una buena intervención de la escuela” en el caso del alumno que resultó querellado por una docente tras haber pedido cambio de tribunal examinador por presunta animosidad en su contra. “Que yo recuerde es el primer caso de un profesor que denuncia a un alumno que ha hecho un reclamo. No sé por qué se ha sentido de esta manera la profesora, qué la mueve a hacer eso”, señaló ayer el funcionario en el programa De 12 a 14 de Canal 3, haciendo referencia al conflicto que se suscitó en el Normal 1 de Rosario cuando Juan Pablo Calandria, alumno del tercer año polimodal, solicitó a las autoridades del establecimiento educativo un cambio de mesa de examen tras haber reprobado en tres oportunidades la asignatura Matemática Aplicada, la única que le restaba para poder recibirse e ingresar a la carrera de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Rosario.
Por su parte, uno de los abogados del alumno querellado, Marcelo Scalona, solicitó la “inmediata intervención” del Ministerio para iniciar una “investigación seria” que podría derivar en el inicio de un sumario. “Juan Pablo (Calandria) presentó en abril, después de ser bochado tres veces, una nota temeraria, solamente dirigida a la directora del Normal Nº 1, señalando lo que para su juicio estaba mal. Acababa de perder la regularidad del primer año de facultad”, señaló ayer Scalona, que hizo referencia a la “gravedad institucional” del caso.
“La escuela en vez de abrir un sumario, llamar a los padres, docentes y alumnos involucrados, a los cinco días de recibir la nota de Juan Pablo envía la carta documento donde lo intima bajo apercibimiento de un año de prisión (por delitos de injurias y calumnias) y un resarcimiento de cinco mil pesos más costas”, agregó el letrado.
“Pese a esta gravedad institucional la profesora lo siguió examinando, un grave error administrativo, legal y antiético. Solicitamos la intervención del Ministerio para el último examen, que fue el 14 de setiembre, rápidamente mandaron una supervisora y ahí Juan Pablo consiguió aprobar, no sólo él, 10 sobre 11 chicos”, concluyó Scalona.
Uno de los puntos que la parte querellada insiste en destacar es que el pedido inicial del alumno para un cambio de tribunal no habría sido respondido por las autoridades del establecimiento, y en cambio, por toda respuesta, el estudiante recibió una carta documento de la docente en la que se le informaba que había sido querellado.
Tras el inicio del juicio contra el alumno, que podría terminar en una condena de prisión y cinco mil pesos de indemnización –que es lo que pretende la parte querellante– el joven se presentó a rendir tres veces más, sin éxito, por lo que el año pasado no logró recibirse y por consiguiente no pudo ingresar a la facultad este año. Calandria recién pudo aprobar, previo cambio del tribunal dispuesto por el Ministerio de Educación, hace pocos días, pero todavía la queda pendiente el juicio, por el que tiene que presentarse en Tribunales el 26 de setiembre.
Ante esta situación, desde el Ministerio de Educación no tardaron en reaccionar y ayer Cancela hizo referencia a la actitud de las autoridades del Normal 1, apuntando a las medidas que se tomaron ante el conflicto, por lo que el funcionario ya solicitó un completo informe al supervisor del establecimiento educativo con el fin de realizar un cuidadoso análisis del tema.
Las dudas sobre la actitud adoptada por las autoridades del colegio se refieren a por qué se rechazó la solicitud del alumno para cambiar la conformación del tribunal, y por qué, según denunció el alumno, en ningún momento hubo una reunión de partes antes de llegar a la instancia judicial.
En la carta que el alumno remitió a las autoridades del colegio hacía referencia a lo que consideraba “irregularidades” y casos de “discriminación” por parte de la profesora, que a su entender carecía de “honestidad y ética”.
“En mi caso personal puedo dar fe de las gruesas faltas de la profesora, que van del maltrato de alumnos en general hasta la discriminación de algunos de ellos por causas personales”, señaló Calandria en la carta acerca de la animosidad que a su entender existía en su contra. “Nunca he dado razón a ninguna profesora de que levante alguna queja. Ya me he presentado a rendir en tres oportunidades y no he logrado aprobar la materia. Sé que el hecho de no aprobar no significa nada, pero que le dé más oportunidades a un alumno que a otros es prueba concreta de diferencias que hace respecto a sus alumnos”, aseguró el estudiante en la misiva que remitió a las autoridades del Normal 1.
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