ROSARIO: EL PJ HABLA DE UNA CORTINA DE HUMO
“Problemas financieros”, “maniobra política” y “cortina de humo” para evitar que se hable del aumento de las tasas municipales, fueron los calificativos que utilizaron los concejales del justicialismo para definir el reclamo de 65 millones que formuló la Municipalidad de Rosario al gobierno provincial en concepto de coparticipación adeudada.
Desde el vicepresidente electo del cuerpo, Osvaldo Miatello, pasando por el titular saliente del bloque, Arturo Gandolla, y la totalidad de los ediles, tanto los que acaban de llegar como los que renovaron sus mandatos coincidieron en que el pedido de Rosario esconde otra intencionalidad.
Miatello fue contundente al acusar al oficialismo de montar una “operación”, porque “debió mandar el presupuesto en septiembre; lo manda ahora, con aumento incluido, engañando al electorado”. Miatello advirtió además que a la gestión del intendente Miguel Lifschitz no le cierran los números: “Rosario es uno de los pocos municipios de la provincia con problemas financieros. Si existió una mala administración lo tienen que confrontar con los vecinos de la ciudad, no echar las culpas hacia afuera”. Para sostener esa afirmación, agregó que “si las cosas estuviesen bien publicarían en la página web de la Municipalidad el gasto de 2005, pero los últimos datos que hay son de 2004”.
En el mismo tono crítico, Gandolla consideró que el reclamo es “una cortina de humo para evitar hablar del aumento en las tasas municipales”. Luego afirmó que el reclamo no apunta a una “deuda real”, ya que “se está cumpliendo con la coparticipación tal cual establece la ley aprobada. ¿Qué plantea el municipio? Que se debe modificar el criterio de distribución, pero los criterios se modifican cuando se hace una ley, no retrospectivamente”, sostuvo.
Su par Fabio Gentili respaldó los dichos de la vicegobernadora María Eugenia Bielsa, quien le dijo el domingo a La Capital que el reclamo de la Intendencia para que se reconozca la deuda de 65 millones no era sino un anhelo. Y fue más allá: “El municipio tiene hoy una crisis en la administración y busca un chivo expiatorio, que siempre es la provincia”.
También sentó su posición la concejala Victoria Ramírez. “La provincia afirma que no mantiene ninguna deuda con la ciudad, quizá no haya certezas y se está estudiando todo esto”, dijo. Pero sí fue contundente al relacionar ese reclamo con lo que a su entender fueron gastos “excesivos” del municipio. “La Municipalidad ha tenido grandes gastos que se ven reflejados en algunas obras, pero también en erogaciones excesivas, así que esperemos que ahora no se traduzcan en la suba de las tasas, porque ese sería un perjuicio para todos los ciudadanos de Rosario”, sentenció.
Para Daniel Peressotti, otro de los que ayer prestó juramento, la arremetida socialista esconde una clara intencionalidad política. “El PS busca fortalecer la imagen de Hermes Binner y debilitar la de Jorge Obeid”, opinó. Y respecto al aumento de la TGI, consideró que “no es justo” que se divida a la ciudad “con impuestos de primera, de segunda y de tercera. Yo siempre dije que Rosario era una sola, así que tendría que tener una sola tasa promedio”.
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