ROSARIO INTEGRA EL MAPA TURÍSTICO DE VACACIONES DE INVIERNO
Rosario se prepara como nunca para recibir turistas durante las vacaciones de invierno. A una semana de su inicio, los hoteles ya tienen el 60 por ciento de sus plazas reservadas. Un dato resulta sorprendente: los visitantes piensan quedarse entre cinco y siete días en la ciudad que los seduce por sus propuestas para chicos y su actividad cultural. Desde el Ente Turístico (Etur) aseguran que por primera vez esta previsión comienza a evidenciarse tan temprano. Instalada como plaza vacacional, resulta lógico que la gente tome sus recaudos al elegir la Cuna de la Bandera. Evitar caer de sorpresa, previene molestias innecesarias que arruinarían un buen descanso.
Para atender la demanda de público que decidió venir hasta la ciudad, los museos modificaron sus horarios y esperan que haya un importante flujo de interesados en recorrerlos. Mientras, los espectáculos para los chicos se convirtieron en un verdadero imán para los visitantes.
Las vacaciones de invierno darán comienzo oficialmente en Santa Fe a partir del 11 de julio, pero se sabe que el fin de semana anterior también se suma a los días de relax. Por eso, las reservas en los sitios de alojamiento ya están solicitadas e incluyen esas dos jornadas anteriores al lunes. En general, según un relevamiento realizado por el Etur, un 60 por ciento de la capacidad hotelera ya no cuenta con disponibilidad. Y, en algunos casos, se llegó casi a un ciento por ciento. Los hoteles Ariston, Embajador y Nuevo Imperio, y los aparts Victoria y Riogrande están completos.
“Nunca antes había ocurrido esto”, dijo la directora técnica del Etur, Adriana Giromini, al referirse a las reservas anticipadas. “No nos olvidemos que todavía falta para las vacaciones”, sostuvo incluso teniendo en cuenta que en Capital Federal empiezan una semana más tarde. El dato no es menor en función de que la mayor cantidad de viajeros proviene de allí.
“Están consultando como nunca”, agregó. Y hay más. Según las estimaciones del ente, los turistas piensan quedarse en Rosario durante una semana en promedio, cuando antes permanecían dos o tres días.
En consecuencia, este año habrá más espectáculos y atracciones que en el invierno de 2004. Por ejemplo, el viernes próximo llegará el rompehielos Almirante Irízar que quedará amarrado en las costas locales hasta el 12 de julio.
A la hora de invertir en la tan ansiada distensión de la actividad diaria, es “la gente de Capital Federal la que gasta más”, remarcó la funcionaria. “Pide hoteles categoría cuatro estrellas”, remató. La frase obligó a hacer una necesaria comparación: “Habitualmente, los visitantes del interior se inclinan por los de dos estrellas superior”.
De todo el país
Los turistas que más acuden a Rosario provienen desde la ciudad de Buenos Aires, pero también de otros sitios argentinos. Entre los interesados por llegar hasta aquí aparecieron sorpresivamente habitantes de la costa atlántica (como Pinamar o Villa Gesell), aparte de los ya tradicionales de Mendoza, Entre Ríos y hasta Neuquén.
La mayoría de ellos consulta sobre lo que ofrece la ciudad antes de reservar el alojamiento, pero los entrerrianos tienen una característica particular: como ya la conocen bien, no se toman ese trabajo.
A esta altura de los acontecimientos, Rosario cuenta con un mecanismo muy aceitado para recibir a los turistas. En el caso de que falten habitaciones en los hoteles, hay un listado de departamentos ofrecidos por sus propios dueños. Son, en total, unos 30 entre ocupados y desocupados. Los primeros están libres y los restantes cuentan con una o dos habitaciones de alquiler para compartirlos con sus moradores.
“La mayoría de los visitantes se interesan por la cuestión cultural”, enfatizó Giromini. Aunque los paseos de compras no son para nada despreciados. En este caso, los prefieren los turistas del interior y no tanto quienes arriban desde Buenos Aires. “Para eso, se quedan allá”, sostuvo la representante del Etur.
Si bien Rosario tiene ofertas sumamente variadas que van desde las múltiples posibilidades del río Paraná hasta un atractivo abanico de restaurantes y boliches, en esta época del año las visitas fluviales pasan a un segundo plano. “Sólo los extranjeros pueden llegar a interesarse por el agua marrón”, dijo la funcionaria.
Aunque resulte algo más improbable, la ciudad atrae también la presencia de gente del exterior. “En toda esta semana hubo 40 consultas de extranjeros”, dijo Giromini, para añadir que provienen desde Inglaterra, Holanda, México, El Salvador, Italia, Australia, Escocia y Estados Unidos.
“Vienen por recomendaciones y porque llegan primero a Buenos Aires donde les hablan muy bien del estilo europeo rosarino”, consideró.
Estos turistas suelen dirigirse directamente a los sitios recomendados en algunas guías internacionales donde, aunque parezca mentira, se incluyó a Rosario. Por estos días, un periodista inglés se dedica a relevar datos para incorporar en un catálogo especial de Argentina donde esta urbe tiene varias páginas exclusivas.
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