ROSARIO: LA ENERGÍA DEL EMPRESARIADO
Las principales empresas e industrias santafesinas, que actualmente se abastecen de energía en forma directa al comprar a las generadoras, aceptarían la propuesta del gobierno nacional de comprar acciones para la construcción de la central térmica que se comenzará a levantar a partir de octubre próximo en la localidad de Timbúes, a pocos metros de la planta de Dreyfus.
Así lo confirmó a El Ciudadano Carlos Garrera, titular de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), quien sostuvo que aunque la decisión final se conocerá a fines de mayo o principios de junio, en las reuniones que mantuvieron con los representantes de las compañías de la región hubo un interés muy grande en aceptar la propuesta que les hizo el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, en su visita a Rosario a mediados de abril pasado.
De acuerdo a fuentes del sector, unas 45 empresas estarían dispuestas a adquirir las acciones de la central térmica que se llamará General San Martín y –según las previsiones de la Secretaría de Energía de la Nación– estará en funcionamiento pleno a mediados de 2008, aunque una primera fase comenzará a marchar a fines del año próximo.
Esta usina producirá 800 megawatts, igual que otra que se emplazará en Campana, provincia de Buenos Aires. Ambas suministrarán energía eléctrica a todo el país, por medio del Sistema Interconectado Nacional.
La central que se construirá en un terreno de 140 hectáreas en la localidad que se encuentra unos 20 kilómetros al norte de Rosario tendrá un costo de unos 450 millones de dólares. El 50 por ciento de ese capital lo aportará el Estado por intermedio del Foninvemem, un fondo que creó la Secretaría de Energía de la Nación a mediados de 2004 a partir de las deudas que la administradora del mercado eléctrico Cammesa contrajo con varias empresas a partir de la devaluación.
Las compañías que lideran la lista de acreedores del Estado son la francesa Total –que contará con el 30 por ciento de la participación que tendrán las generadoras de energía–, la española Endesa, la estadounidense AES y la brasileña Petrobras, entre otras.
El resto del capital saldrá de un fideicomiso conformado con fondos privados. Con el esquema de inversión mixta se pone en marcha un nuevo modelo de gestión de infraestructura que –según advierten tanto desde el sector público como el privado– “deja contentos a todos”.
En su paso por Rosario a mediados de abril, Cameron les ofreció a los empresarios comprar acciones por un contrato de diez años con un 20 por ciento de tasa interna de retorno, y les prometió a quienes inviertan que tendrán una tasa Libor de más de un 1 por ciento y un 15 de comercialización libre de energía.
“El empresario que compre acciones podrá proveerse de la cantidad de energía que adquiría directamente a las generadoras al mismo precio, y será socio de la central térmica. Pero no sólo eso, sino que el Estado le devuelve en 10 años el dinero invertido”, se entusiasma un empresario de la región.
Desde hace más de un año, la mayoría de los grandes consumidores de la región, sobre todo del cordón industrial de Rosario, habían abandonado a la EPE como su principal proveedor y se habían volcado al mercado mayorista, manejado ahora por Cammesa, luego de que en 1992 el presidente Carlos Menem desregulara el mercado eléctrico.
Para la EPE no se modificará demasiado el escenario, ya que casi el 50 por ciento de los grandes consumidores compraban directamente a las generadores. En la empresa estatal dicen que ellos no perderán porque seguirán percibiendo una tasa por el uso del tendido eléctrico.
Los que no saldrán beneficiados son los intendentes de las ciudades del cordón industrial, donde se hallan la mayoría de las grandes empresas demandantes de energía. Tras dejar de comprar energía a la EPE las empresas dejaron de pagar lo que se denomina el “uso del dominio público”, una tasa que representa el 6 por ciento del total de cualquier factura, según establece la ley provincial 7.797. Luego de ser cobrado por la EPE –que actúa como agente de retención– la empresa energética lo reintegra todos los meses a cada municipio y comuna.
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