ROSARIO, LA ÚNICA EN EJECUTAR TODOS LOS CRÉDITOS DEL BID
El Banco Interamericano de Desarrollo cerrará el 15 de marzo próximo la línea de créditos para Grandes Aglomerados Urbanos (GAU) que a lo largo de una década permitió a Rosario construir los grandes accesos viales a la ciudad, los Centros Municipales de Distrito, el gigantesco hospital de emergencias, pavimentar un centenar de cuadras y renovar equipamiento hospitalario. En total, habrán sido 60 millones de dólares de inversión pública en infraestructura.
En su origen, la línea de crédito habilitada por el BID era por 260 millones de dólares para cinco grandes áreas metropolitanas. Por cada dólar disponible, el tomador del préstamo debía comprometer otro dólar de inversión con recursos propios. El Gran Rosario fue el único que pudo ejecutar con éxito los fondos: Córdoba sólo logró ejecutar una porción (ver aparte), mientras que el Gran La Plata, Gran Tucumán y Gran Mendoza se cayeron del proyecto. Según Ángel Sciara, ex secretario de Hacienda municipal y actual titular del programa municipal PNUD-BID, las dificultades fueron burocráticas, de gestión, políticas, y también influyó la crisis de 2000 y 2001. Aclara que “no es que en Rosario no hubo problemas” pero sostiene que “se trabajó con constancia y buscando soluciones a los muchos inconvenientes que se presentaron en estos diez años”.
Sciara estuvo al frente de la gestión de la línea de créditos del BID como secretario de Hacienda municipal durante ocho años y a partir de 2003 como titular del programa especial PNUD-BID y de la unidad ejecutora de las obras. Ahora, el objetivo es firmar antes del 15 de marzo los contratos de obra para pavimentar a nivel definitivo 120 cuadras de barrio Belgrano, construir del Centro Municipal de Distrito Sudoeste y el Camino de los Granaderos (acceso de la autopista Rosario-Santa Fe), y dotar de equipamiento hospitalario al nuevo Heca y al sector ampliado de la Maternidad Martín.
Si algún proyecto queda para después de esa fecha, el gobierno municipal deberá buscar nuevas fuentes de financiamiento. Según fuentes del Palacio de los Leones, las nuevas autoridades del BID ya hablaron con el intendente Miguel Lifschitz y le ofrecieron nuevos préstamos.
Con la línea de créditos del BID, Rosario ya ejecutó la remodelación y ampliación de varios accesos viales: bulevar Oroño (desde Battle y Ordóñez hasta 27 de Febrero), avenida Pellegrini (desde Provincias Unidas hasta Avellaneda) y se están ejecutando bulevar Seguí (desde Provincias Unidas hasta Ovidio Lagos) y el acceso de la ruta nacional 34. También se levantaron los centros municipales de distrito Sur, Centro y Noroeste (aún está en obra), el nuevo Heca (sólo la estructura de hormigón fue financiada con otros recursos), y se proveyó de una red informática al conjunto de centros de salud que dependen de la Dirección de Atención Primaria de la Salud municipal.
Vale la pena detenerse en por lo menos dos de los proyectos que sufrieron modificaciones después de la crisis de 2001. Un caso es el de bulevar Seguí que se coló a último momento reemplazando a la remodelación y ampliación definitiva de avenida de la Travesía. Como en este caso es imprescindible hacer expropiaciones, pero el municipio no tenía dinero y el BID no permite que sus créditos sean usados con ese fin, entonces el gobierno provincial ofreció hacerse cargo de ejecutar el proyecto diseñado por el municipio mientras que Seguí se hará con los fondos del BID. Tampoco estaba pensado usar fondos del Banco para terminar el Heca, aunque tras la crisis de 2001 sin esa fuente de financiamiento el nuevo hospital hubiera quedado cual émulo del monumento al pozo.
Si a diez años de distancia Rosario puede estar satisfecha porque hay 60 millones de dólares puestos en infraestructura pública, no puede decir lo mismo el BID.
Originalmente pensado para cinco grandes aglomerados urbanos, sólo Rosario y en mucha menor medida Córdoba pudieron usufructuarlo. El resto del dinero terminó derivado a otros proyectos porque ante la falta de ejecución por parte de los municipios y las áreas metropolitanas, las sucesivas administraciones nacionales solicitaban el cambio de destino de los créditos. Era una mejor idea que dejarlos que se perdieran.
Hay otro aspecto en el que fracasó el proyecto del BID: si bien los créditos fueron pensados para áreas metropolitanas, en la práctica las obras financiadas fueron exclusivas de un único municipio. El único proyecto regional que será financiado por el BID es la consultoría para el tratamiento y disposición final de residuos del Gran Rosario.
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