ROSARIO: LOS ARREBATOS AUMENTARON 176% EN 2005
El delito que más se incrementó durante 2005 en Rosario fue el arrebato, cuando según los registros de la oficina NN de los Tribunales – en la que se tramitan las causas que no tienen imputados – aumentaron un 176 por ciento con relación a 2004. Específicamente, los cometidos con motos, que treparon un 74 por ciento en comparación con el anteaño.
En este rubro, sin duda, habrá que ubicar a las salideras bancarias, uno de los ilícitos que más proliferó durante 2005. En cambio, los hurtos -sustracción sin violencia- bajaron un 4,6 por ciento.
El resto de las cifras difundidas no deparan demasiadas sorpresas. Los robos simples se incrementaron un 1,3 por ciento el año pasado respecto de 2004 y los calificados (por el uso de un arma) casi un cuatro por ciento.
“La unidad funcional de expedientes con imputados no individualizados”, conocida como oficina NN, está a cargo de un fiscal -Andrés Bossio- y de un secretario -Juan Carlos Bortolotto. A la dependencia van a parar las denuncias que las víctimas formulan en sede policial o en los mismos tribunales, sin poder afirmar el nombre y apellido del sospechoso. Debe procurar la identificación y luego remitir los sumarios a los jueces, pero en 2004 recibió 41.035 expedientes (540 más que en 2003), de los cuales quedaban en trámite el 98 por ciento (40.352). La infraestructura material y humana de esta repartición, más allá de la voluntad individual de funcionarios y empleados, no se condice con la cantidad de trabajo que debe afrontar.
En 2005 recibió 25.797 sumarios por robo, un 1,3 por ciento más que en 2004, y 6.006 expedientes por robo calificado, lo que equivale a un aumento de 3.6 puntos. Los arrebatos “de a pie” treparon a un escandaloso 176 por ciento (de 121 hechos a 335), mientras que los motorizados crecieron un 74 por ciento (170 a 296). Como se verá, la mayoría de los arrebatos en 2004 se habían cometido desde una moto, tendencia que el año pasado se revirtió. Este tipo de atracos se caracteriza por el factor sorpresa y la violencia directa sobre la víctima para despojarla de su bien. En total, con uso de un rodado o sin él, los arrebatos se incrementaron más del doble: de 291 a 631.
Según las cifras oficiales, los ilícitos más frecuentes en 2005 además de los mencionados fueron el robo de celulares (5.706 hechos), motos (1.497) y comercios (1.259). Los teléfonos móviles fueron sustraídos un 40 por ciento más que en 2004 y los negocios un 16 por ciento, no así los ciclomotores (los hechos bajaron un 1,5 por ciento en comparación con el anteaño).
Fue alto el ingreso de causas por robo de autos -1.028, lo que representa un incremento del 14 por ciento-, en tanto resultó significativo el crecimiento de la sustracción de equipos de Gas Natural Comprimido (GNC), un 34 por ciento. De todos modos, la cantidad de hechos, 55, no ha sido elevada. Por último, el año pasado desaparecieron un 8,5 por ciento más de medidores de gas que en 2004, mientras que la posesión ilícita de medidores de luz decreció un 4,3 por ciento. Tampoco fueron de los más elegidos por los ladrones los medidores de agua y las pick-ups (este tipo de delitos descendió un 59 y un siete por ciento respectivamente).
Vale aclarar que las cifras suministradas por la oficina NN no reflejan el total de denuncias por ilícitos contra la propiedad perpetrados en la ciudad el año pasado, sino sólo aquellas sin imputados individualizados previamente por sus víctimas.
HACERSE DE LO AJENO EN POCOS SEGUNDOS
Según la policía, el delito que más frecuentemente se comete en la ciudad es el arrebato pero, a su vez, este tipo de robo presenta distintas modalidades, de las cuales la salidera bancaria representa la más planificada y en la que mejores botines obtienen los delincuentes.
En general, existe un dato previo sobre el dinero que la víctima va a extraer o a depositar en una entidad bancaria. Después los ladrones –siempre más de uno– utilizan distintos métodos violentos para hacerse del dinero. En algunos casos, les basta con arrebatar una cartera o un maletín desde una moto. Pero en los últimos hechos registrados los asaltantes armados interceptan a las víctimas y bajo amenazas los despojan de jugosos botines, en sólo segundos.
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