Rosario: Los dueños de los taxis siguen de paro, los peones quieren trabajar
El conflicto de los propietarios de taxis con la Municipalidad se agudizó después de la resolución de ayer de la comisión de Servicios Públicos del Concejo y sigue el paro. La razón es que los ediles dieron despacho por mayoría a la obligatoriedad del sistema de radiollamada –el punto de desacuerdo con los taxistas–, su puesta en marcha dentro de 120 días en lugar de 60 (como estaba previsto), el mínimo de 16 horas de trabajo, la figura del mandatario administrador y el aumento de la tarifa a 1,80 peso la bajada de bandera y a 0,09 peso la ficha. En tanto, el porcentaje de la frecuencia semanal que cada titular de taxi deberá pagar a la empresa de radiollamada todavía no fue estipulado, ya que será el Concejo quien determine ese costo una vez que el Ejecutivo realice los estudios pertinentes. Lo cierto es que sin poder ingresar al Palacio Vasallo, los taxistas se manifestaron en contra de la resolución. Puertas afuera, el clima se recalentó y antes de realizar una asamblea en las escalinatas del Monumento a la Bandera –donde determinaron el plan de lucha a seguir– repudiaron el proyecto de ordenanza y arrojaron huevos sobre el frente del Concejo. A pesar de que se aprobó el aumento de tarifa, los titulares de taxis rechazaron de plano la obligatoriedad del sistema de radiollamada y decidieron continuar con la medida de fuerza al menos hasta mañana, cuando el cuerpo colegiado vote el proyecto acordado ayer en comisión. Pero hoy a las 10 deberán sentarse a discutir una conciliación obligatoria en la Secretaría de Trabajo, tras el reclamo de sus empleados, los peones de taxis, que quieren ejercer su derecho laboral. Ayer al mediodía, los ediles de la comisión de Servicios Públicos avanzaron en la habitual reunión semanal con el tratamiento del mensaje emitido por el intendente Miguel Lifschitz, que introduce modificaciones al régimen general del servicio de taxis y remises. En la reunión, los concejales Ricardo Marengo (PPS) y Nire Roldán (ARI) mostraron cierta disidencia con la implementación del sistema de radiotaxis en el plazo de 60 días, y por eso se modificó ese punto, hasta extenderlo a 120. “No podemos apresurarnos a dar despacho a esta iniciativa porque tenemos que pensar que el gasto de la incorporación de ese modelo puede terminar recayendo sobre los usuarios”, postuló Marengo.Por su parte, el concejal arista propuso que “se determinen más de sesenta días para poder discutir el objetivo del sistema de radiollamada, el financiamiento y la inversión necesaria”. En tanto, desde el oficialismo se dejó sentado que la manera de ponerlo en práctica será a través de líneas de crédito otorgadas por el Banco Municipal.La obligatoriedad del sistema fue el punto más conflictivo, y lo que agudizó el enfrentamiento. A pesar del aumento de tarifa, los miembros de la Asociación de Titulares de Taxis Independientes (Atti), de la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis (Catiltar) y de la Asociación de Conductores de Taxis endurecieron la medida de fuerza que había comenzado anteayer después de que la comisión decidió pasar a un cuarto intermedio.“La radio no es la solución. Los taxistas somos presa de la frecuencia y el mal servicio de los colectivos”, denunció José Iantosca, de Catiltar. A partir de ahí, las diversas agrupaciones de tacheros comenzaron a movilizarse por la ciudad realizando cortes en la plaza Sarmiento (San Luis y Mendoza) y en la zona de la Terminal de Ómnibus.En medio de este panorama, los choferes nucleados en el Sindicato de Peones de Taxis, en desacuerdo con la decisión del cese de actividades, hicieron una presentación a la Secretaría de Estado de Trabajo, que llamó a una reunión de conciliación a las partes involucradas en el conflicto. Por lo tanto, en la mañana de hoy tendrán que presentarse a una audiencia la secretaria de Servicios Públicos, Clara García; la asociación gremial que denunció el conflicto y las entidades patronales Atti y Catiltar, que representan a los titulares de licencias de taxis y son las responsables de la medida de fuerza. Si hay conciliación obligatoria los taxistas deberán levantar el paro.“HAY QUE PENSAR EN MÁS CHAPAS”“El problema de los taxis no es sólo el de la tarifa, por eso se tiene que pensar en un discreto incremento y en la resolución de otras cuestiones que hacen al servicio”, aseguró José Adjiman, director del Instituto de Transporte de la Universidad de Rosario.Aunque este año desde el instituto no se realizaron relevamientos sobre los costos del servicio de taxi, se diseñó un estudio que indica una serie de propuestas que apuntan a optimizar la prestación en la ciudad. “Es necesario mejorar la calidad de la flota no autorizando vehículos de mucha antigüedad, establecer sistemas de seguridad en las unidades y en la ciudad para garantizar la circulación diurna y nocturna, aumentar el número de chapas habilitadas y establecer un sistema central de seguimiento satelital de las unidades”, planteó. Sin embargo, Adjiman destacó que “el servicio de taxis de Rosario sigue siendo el mejor del país a pesar de sus dificultades”.
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