ROSARIO: MATÓ A SU EX PAREJA DE DOS BALAZOS Y SE SUICIDÓ
La tranquilidad del domingo se quebró ayer en el barrio San Francisquito poco antes de la llegada del mediodía. Cuando el sol recalentaba las humildes viviendas de la barriada tres disparos interrumpieron los preparativos del almuerzo familiar y volcaron a la calle a los vecinos de Amenábar al 3900. Allí, en una casa blanca, Karina Brest, de 29 años, había recibido tres balazos en la cabeza que terminaron con su vida antes de que pudiera socorrerla la ambulancia. Los únicos testigos de su muerte fueron sus hijos de 12 y 6 años que vieron llegar a la casa a Francisco González, de 55 años, el hombre con quien Karina pretendía terminar una relación sentimental. González le disparó tres veces y luego arrancó su auto y recorrió las dos cuadras que lo separan de su casa, ubicada en Constitución al 2900. Utilizó sólo un disparo para quitarse la vida y su arma fue secuestrada por la policía que llegó a los pocos minutos.
EL CRIMEN
Frente a la casa de Amenábar 3934 se congregó un centenar de vecinos que conocían a Brest desde hace años. La mujer vivía con sus hijos, Verónica de 6 años y Cristian de 12, y alquilaba una habitación en la parte de atrás de la casa a Eleuterio Zalazar, de 54 años. Hacía varios años que se había separado del padre de sus hijos y desde hacía dos mantenía una relación sentimental con González que intentaba terminar. La pareja vivió durante dos años en esa misma casa, pero desde hacía dos meses estaban distanciados. “Él la había amenazado con matarla si lo dejaba”, relató uno de los vecinos, que mezclaba su bronca con el llanto de los familiares que viven en el mismo barrio.
“No sé si la nena vio algo. Pero el nene estaba ahí cuando la mató”, explicó una vecina consternada por la tragedia.
LA ÚLTIMA VISITA
Según relató Zalazar a la policía, cerca de las 11.15, González llegó a la casa de Brest en su Fiat Uno rojo. Golpeó el portón de adelante, pero Zalazar, sabiendo que la relación entre ellos estaba terminada, no le abrió la puerta y sólo le avisó a Brest que estaba el hombre en la puerta. La mujer, que estaba con sus dos hijos, abrió sin problemas, mientras Zalazar siguió cocinando en la habitación. Sólo pasaron algunos minutos cuando el hombre comenzó a escuchar la sucesión de tres disparos, y los gritos de los niños. Zalazar dijo a la policía que cuando fue hacia lo de Brest observó a González salir de la casa y subirse a su Fiat, mientras los chicos salieron a la calle a buscar ayuda.
Fuentes policiales indicaron que, cuando llegaron a la casa, encontraron a Brest tendida sobre la cama, vestida con pantalón rojo, una camisa blanca, el cabello recogido y ojotas en los pies. En la cabecera de la cama había mucha sangre y la policía sospecha que no hubo una discusión anterior a los disparos, ya que el cuarto estaba ordenado y la mujer estaba recostada sobre la cama hecha.
EL SUICIDIO
A sólo dos cuadras de allí, en Constitución 2996, sólo curiosos y policías custodiaban la puerta, donde la policía examinaba el cuerpo de González. Fuentes de la investigación aseguraron que el hombre era empleado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y que estaba separado de su primera mujer desde hace varios años.
El cuerpo de González fue encontrado en el comedor de la vivienda y, junto a él, los agentes encontraron la pistola Beretta calibre 22 con la que González cometió el homicidio y luego se quitó la vida.
Como signados por trágico destino, el cuerpo de González terminó al lado del de Brest en la camioneta de la mortera, y recorrieron juntos el camino hacia el Instituto Médico Legal donde le practicaron la autopsia.
Tras la muerte de Brest, un familiar de la mujer se hizo cargo de los dos pequeños y ayer a la tarde los mismos familiares esperaban la llegada del padre de los chicos para comunicarle la fatal noticia, aunque prefirieron no dar detalles del caso.
La policía no había tomado declaración a los familiares porque se encontraban consternados por el crimen, y además esperaban el resultado de la autopsia para tratar de establecer la causa de la muerte y cuántos disparos recibió la mujer, aunque para los peritos criminalísticos fueron tres balazos en la cabeza.
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