ROSARIO NO SERÁ LA CAPITAL DEL LIBRO
No pudo ser. Bogotá, capital de Colombia, fue declarada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) Capital Mundial del Libro para 2007. La decisión deja afuera a Rosario, que era una de las ciudades aspirantes junto a Amsterdam (Holanda), Coimbra (Portugal), Dublín (Irlanda) y Viena (Austria). “Nos cayó como un balde de agua fría. El Ministerio de Educación de a Nación nos lo confirmó, pero al mismo tiempo nos reconoció que para ellos también fue una sorpresa”, señaló ayer la secretaria de Cultura de la Municipalidad, Marina Naranjo, que rescató de la elección el hecho de que al menos la distinción benefició, por primera vez, a una ciudad latinoamericana. “Todavía no conocemos cuáles fueron los criterios utilizados para elegir a Bogotá y no a Rosario”, agregó Naranjo.
El sueño rosarino se había puesto en marcha el 2 de mayo, cuando en la Feria del Libro de Buenos Aires, Rosario lanzó oficialmente su candidatura en un acto que contó con la presencia del intendente Miguel Lifschitz, el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, y la secretaria de Cultura de la Municipalidad de Rosario, Marina Naranjo, entre otras autoridades. Pero ayer, como dijera John Lennon ante la separación de The Beatles, “el sueño terminó” y la distinción se la llevó Bogotá.
Según la información dada a conocer por la Unesco, en la elección de esa ciudad colombiana se tuvo en cuenta la red de bibliotecas públicas y privadas, la gran variedad de iniciativas y actividades concretas que promueven la lectura, y la campaña “Libro al viento” que se está desarrollando en esa ciudad colombiana.
La elección la tomó el 17 de junio un comité ejecutivo integrado por representantes de la Unión Internacional de Editores, la Federación Internacional de Libreros, la Federación Internacional de Asociaciones de Bibliotecarios y Bibliotecas y la propia Unesco.
Este organismo internacional estableció en 1996 el concepto de Capital Mundial del Libro, eligiendo a Madrid para ocupar ese lugar durante 2001. Tras el éxito de esta iniciativa, la Conferencia General de la Unesco dispuso en noviembre de 2001 la elección anual de una capital. Alejandría (Egipto) lo fue en 2002, Nueva Delhi (India) en 2003, Amberes (Bélgica) en 2004, Montreal (Canadá) ocupa ese lugar este año, y Turín (Italia) será capital durante 2006.
La nominación es considerada por la Unesco “un acto de reconocimiento cargado de fuerza simbólica”, aunque al mismo tiempo se aclara que “no tiene ninguna implicación presupuestaria”. Pero lo cierto es que la nominación abre un amplio abanico de actividades de nivel internacional relacionadas con la cultura y el mundo editorial, como ser ferias, congresos, jornadas y encuentros entre editores.
A diferencia de encuentros como el Congreso de la Lengua, que dura apenas cuatro días, las actividades que se realizan en la ciudad designada Capital Mundial del Libro duran todo un año y sus beneficios llegan incluso a aquellos ámbitos no directamente relacionados con la industria editorial y la lectura.
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