ROSARIO: NUEVO CUENTO DEL TÍO A PAREJA DE JUBILADOS
Otra pareja de ancianos fue nueva víctima, a media mañana de ayer, del mismo cuento del tío: “Vengo de parte de su hijo”. Aunque esta vez el botín fue menor al esperado: solamente pudieron alzarse con 50 pesos, que la mujer tenía sobre una mesa. Al parecer, dos hombres de entre 40 y 60 años y una mujer, supuestamente embarazada, que se trasladaban en un auto “color ladrillo oscuro”, llegaron hasta la vivienda de Santa Fe al 2300 y comenzaron a charlar con el abuelo.
Cuando hizo su aparición su señora, la aparente embarazada bajó del auto y hasta le dio un beso, como forma de sumar confianza. Luego, ambos fueron empujados hacia el interior de la casa, donde el hombre recibió un culatazo. Como pudo, el abuelo logró escabullirse por un pasillo y salir a la calle, donde pidió ayuda a varios vecinos.
La pareja logró escapar en el auto. Con todo, éste fue el undécimo golpe en menos de tres meses bajo la misma modalidad. La policía investiga si tras los golpes está sólo la denominada “banda gitana”, por la colectividad a la que pertenecen sus integrantes, o hay otro grupo delictivo que usa el mismo truco.
Todo ocurrió cerca de las 11 de la mañana de ayer, cuando Carlos C., de 80 años, estaba barriendo en la puerta de su casa de Santa Fe al 2300. En eso hizo su aparición un auto color oscuro o ladrillo, del cual bajó un hombre de unos 60 años, quien le dijo que venía de parte de su hijo, con quien trabajaba. El hombre habría mencionado el apodo y el nombre de la firma donde trabajaba el hijo del jubilado, por lo que el abuelo no sospechó.
Mientras el anciano charlaba con el hombre, salió su esposa, Josefa, de 78 años. Ahí hizo su aparición una mujer que estaba sentada en el auto. “Tenía panza como de embarazada y les dio un beso a ambos”, comentó un familiar de las víctimas. En tanto, una tercera persona, de unos 40 años, esperaba en el auto.
Si bien por calle Santa Fe transitan numerosas líneas de colectivos, los fines de semana la frecuencia de coches merma notablemente, algo que habría sido aprovechado por los ladrones.
“No pasaba casi nadie, incluso estacionaron el auto, con las balizas puestas, en la puerta de la casa”, explicó la fuente, haciendo referencia a la vereda sur de Santa Fe.
La pareja fue metida a los empujones a su casa. El hombre sacó un arma de entre sus ropas y comenzó a amenazar a los ancianos, a quienes les gritaba exigiendo dinero. Luego, le dio un culatazo en la frente al jubilado, que le provocó un profundo corte, a la altura de la ceja izquierda, mientras su cómplice buscaba dinero junto a la anciana.
En un momento de descuido, Carlos logró salir por una puerta lateral y ganar la calle por un pasillo cercano. Cruzó la calle y llamó a los vecinos, pidiendo ayuda.
Eso motivó que los delincuentes salieran rápidamente de la casa y escaparan en el auto, llevándose solamente 50 pesos que estaban sobre una mesa, indicó un vocero policial.
El abuelo fue trasladado al Centro de Emergencia y Trauma Rosario (CER), donde fue atendido y recibió varios puntos de sutura.
TRES MESES DE ENGAÑOS
Desde el 10 de febrero de 2006, cuando tres hombres y una mujer golpearon a una pareja de ancianos en Granadero Baigorria para alzarse con más de 30 mil pesos (entre pesos y dólares) y alhajas, se han conocido por lo menos otros nueve casos más cuyas víctimas fueron personas de edad avanzada.
A veces, difiere el vehículo en el cual se desplazan, aunque “un auto de color oscuro” está presente en varios relatos y en la mayoría de los hechos son tres las personas mencionadas, dos hombres y una mujer, y la frase de presentación es siempre la misma: “Vengo de parte de su hijo”.
En todos los casos, las descripciones que las víctimas hacen de los ladrones dan cuenta de que se trataría de la misma gente, a la que la policía denomina “banda gitana”, por la manera de vestir y la forma de hablar de sus integrantes. Aunque una fuente policial indicó que el ataque de ayer podría ser un “hecho distinto y aislado” a los anteriores, la mujer “embarazada” fue descrita en otras ocasiones.
Fuentes allegadas a la pesquisa indicaron que habría varias personas que están siendo buscadas por los ataques, y no descartan que se trate de varios grupos que usan el mismo cuento para cometer los robos. El caso es investigado por la comisaría 2ª y la Brigada de Investigaciones.
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