ROSARIO: POLICÍAS RESCATARON A UN NENE DE ENTRE LAS LLAMAS
Los agentes ingresaron al lugar en medio de los pedidos desesperados del abuelo del nene, que circulaba en auto por el lugar cuando los vecinos lo alertaron sobre el siniestro. La humilde vivienda de Cavia al 1800 quedó destruida y ayer, el pequeño Jonathan seguía en estado reservado en el Hospital Víctor J. Vilela.
El hecho ocurrió anteayer, a las 19, cuando un llamado anónimo puso sobre aviso del siniestro a la comisaría 30ª. El comisario Adolfo Acosta, subjefe de esa repartición, respondió al aviso y partió junto a los policías Leonardo Chiabasa, Miguel Ludueña y Silvio Pérez. Al llegar encontraron un grupo numeroso de vecinos desesperados por enfrentar el fuego.
Según explicó Acosta, el abuelo del niño, Emilio Domingorena, pedía llorando ayuda para sacar a su nieto. Después de romper la puerta los policías estuvieron frente a un escenario incierto de oscuridad y llamas. “Entramos y mientras Ludueña nos cubría con una frazada por el fuego y el humo intentamos encontrar al nene, pero no se veía nada, hasta que tropezamos con el cuerpito”, relató el comisario.
Una vez que lograron sacar a Jonathan desvanecido, intentaron reanimarlo con respiración boca a boca. “Ahí me di cuenta de que estaba vivo, porque movió la lengua dentro de mi boca”, explicó Acosta, que estuvo a cargo de la reanimación. Con ese signo vital como dato, Ludueña y Pérez trasladaron al niño en el patrullero “con balizas y sirenas, porque estábamos desesperados por llegar al hospital”.
Mauricio es un joven del barrio y el martes estaba en la esquina con su grupo de amigos. “Hizo un cortocircuito una columna donde se juntan muchos cables, y apenas sucedió se prendió fuego el árbol y empezó a salir humo”, recordó. Y dijo que en un primer momento pensó que estaban quemando cobre, como es frecuente en el lugar, pero un chico que estaba en frente de la casa dio la voz de alarma. “Ahí todos empezamos a tirar agua y arena, fue terrible porque había un nene adentro”, memoró. Después vendrían los policías y salvarían al pequeño Jonathan.
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