ROSARIO: PREOCUPA AL MUNICIPIO LA VIOLENCIA EN LOS BARRIOS
El jefe comunal explicó que generó inquietud entre las autoridades los últimos episodios que tuvieron como víctimas a taxistas y comerciantes, y anticipó que a corto plazo se pedirá una reunión al ministro de Gobierno de Santa Fe, Roberto Rosúa, para que convoque “de inmediato” al Consejo de Seguridad provincial.
En otro orden, se elaborará un programa de acción municipal que tendrá como primeros trabajos la iluminación y apertura de calles en las zonas más vulnerables. “Hay que tomar el toro por las astas”, remarcó el intendente al referirse a la actitud oficial ante la problemática.
De la reunión participaron el presidente del Concejo, Miguel Zamarini, los ediles Jorge Boasso, Horacio Ghirardi y Miguel Curi; y el secretario de Gobierno, Juan Carlos Zabalza. La intención fue debatir un plan integral de seguridad para Rosario y trazar lineamientos para futuras acciones tendientes a la prevención del delito.
Consultado sobre los resultados del encuentro y su visión de la violencia ciudadana, el intendente destacó que “no hay zonas de la ciudad que estén exentas de esta situación” y puntualizó que “hay algunas más conflictivas o vulnerables, como los centros comerciales, las zonas donde hay asentamientos irregulares próximos o los lugares cortados por las vías del ferrocarril”, Lifschitz señaló al barrio Ludueña como “el más crítico, porque allí confluyen varios factores”, y también puso el acento en lugares del sur y noroeste del municipio.
Tras debatir con los integrantes del consejo el plan integral de seguridad ciudadana, el intendente manifestó que “el problema tiene una magnitud que no se puede resolver con dos o tres móviles policiales más”. Y añadió que “esto requiere de un abordaje integral, que es lo que le vamos a pedir al ministro de Gobierno desde el punto de vista policial. Pero también en lo que respecta a la situación carcelaria, de la Justicia y la creación de institutos para darle cobertura a los menores que entran en el camino del delito y que no pueden ser alojados en las cárceles comunes”, destacó.
Lifschitz graficó la situación con una frase popular. “Hay que tomar al toro por las astas” dijo y recalcó que “no se pueden seguir aplicando parches. Nos parece que el municipio puede aportar lo suyo pero hace falta que todos los ámbitos que intervienen o tienen competencia asuman su parte para resolver el problema”.
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