ROSARIO: PRESOS DE LA UNIDAD III EN HUEGA DE HAMBRE
Desde hace una semana los internos de los pabellones 3, 4 y 5 de la Unidad de Detención Nº 3 de Zeballos y Richieri se encuentran en una huelga de hambre. Lo que reclaman es una mayor movilidad judicial en beneficio de las personas privadas de la libertad que residen en el penal. Además, ayer se sumaron a la huelga los internos del pabellón A –el de ingreso–, quienes solicitan un punto de conducta, conmutaciones de pena, trabajo para los internos y atención médica para algunos de ellos. Desde la Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) elevaron una carta a la presidenta de la Cámara de Apelaciones en lo Penal, Elena Ramón, para que intervenga en relación a las irregularidades detectadas en el accionar del juez de Ejecución Efraín Lurá.
Según puntualizó Antonio Tesolini –miembro de la CTC– desde el penal de Richieri y Zeballos, y por medio de esta protesta, los internos reclaman la resolución de distintos pedidos efectuados ante el Juzgado de Ejecución Penal y la falta de atención de dicho juzgado. Los reclusos solicitan salidas transitorias, la ampliación del horario de salidas y la modificación del régimen de salidas bajo palabra. Además piden que sus familiares no los tengan que ir a buscar al penal, ya que –teniendo en cuenta que algunas de estas personas no se domicilian en la ciudad– les implica un gasto innecesario para sus familias, que se ven obligadas a viajar .
Desde la CTC se elevó un escrito a la Cámara de Apelaciones en lo Penal, detallando los reclamos de los internos de la Unidad 3, y solicitando su intervención en el conflicto.
El pasado miércoles se realizó un mesa de diálogo en la que participaron miembros de la CTC, autoridades del SP y voceros de los distintos pabellones del penal. Allí se planteó como principal problema las constantes demoras del Juzgado de Ejecución Penal a cargo de Lurá en responder a las solicitudes de los presos, así como la falta de respuesta del juez a los pedidos de audiencia de los mismos. Es a partir de estas irregularidades que los internos de los pabellones 3, 4 y 5 decidieron comenzar con la huelga de hambre desde el lunes 1º de agosto.
Según detalla el escrito presentado, la CTC ya había solicitado en 2004 la intervención del Procurador General, porque el Juzgado de Ejecución tenía a su disposición a un joven que estuvo detenido durante dos años en distintas comisarías, cuando en realidad una orden judicial dictaminaba que el muchacho debía ser evaluado por la Dirección de Salud Mental para determinar si debía ser internado o no, ya que había sido declarado inimputable.
En tanto, ayer se sumaron a la huelga de hambre las personas que permanecen privadas de su libertad en el pabellón A de la Unidad 3, que es el pabellón de ingreso.
Ellos reclaman mejoras en las condiciones de detención y medidas que les signifiquen un incentivo para los presos. En ese sentido pidieron acceder al trabajo y recibir un peculio (sueldo), conmutaciones en las penas (por lo que ya fue elevado un escrito al gobernador), y que les sumen un punto de conducta para así avanzar a pabellones en los que puedan obtener más beneficios.
Mientras tanto, en la semana la CTC y el SP realizarán nuevas jornadas de diálogo para observar como avanza la situación.
Pero esta no es la primera huelga de estas características que se registra en la Unidad de Detención Nº 3. Hace 10 meses, en setiembre de 2005, los reclusos de los pabellones A, B, 3, 4 y 5 habían dejado de comer en reclamo de mejoras sanitarias y alimentarias. Algunos de los reclamos se referían al mal funcionamiento de los teléfonos, la escasa comida y la falta de refuerzo en las raciones para las personas con VIH. Además reclamaron mejor atención médica, ya que eran atendidos rejas de por medio.
Este contenido no está abierto a comentarios

