ROSARIO: PRISIÓN PERPETUA A UN HOMBRE POR VIOLAR Y MATAR A UNA NENA DE 10 AÑOS
Prisión perpetua a un hombre por violar y matar a nena de 10 años
Un hombre de 33 años fue condenado a prisión perpetua por la violación y el crimen de una nena de 10, ocurrido en 2004 en el barrio Santa Lucía. El fallo fue dictado por el juez de Sentencia 1, Julio Kesuani, y alcanza a Norberto Antonio Ledesma. Para el magistrado, el hombre es culpable de abuso sexual con acceso carnal seguido de homicidio calificado en perjuicio de Daiana Antonella Gómez quien era sobrina de su concubina.
El domingo 15 de febrero de 2004, el cuerpo de la pequeña fue localizado por la policía en la zona rural detrás del barrio Santa Lucía, a unos 500 metros del cruce de Circunvalación y 27 de Febrero. Estaba semisumergido en un zanjón y tapado con un nailon además de ramas y troncos. La última vez que Daiana había sido vista con vida fue tres días antes de ese macabro hallazgo, cuando varios testigos la vieron subir a la bicicleta de su tío.
La desaparición de Daiana había sido denunciada por Francisco Flores, un changarín que era concubino de la abuela de la menor, Blanca Gómez, y que criaba a la niña como si fuera su hija. El hombre dijo entonces a la policía que él había mantenido una discusión con su pareja por la forma en que ésta trataba a la menor y que tras ello se había ido a pasar la noche a la casa de un amigo. Blanca empezó entonces a gritar que iba a “quemar” todas las pertenencias de Francisco. Por eso, la nena tomó un bolso y lo llenó con la ropa del padrastro. Después, sumida en una profunda angustia, la chica se fue.
De acuerdo al relato que algunos vecinos aportaron a la causa, esa no era la primera vez que Daiana se iba de la casilla de Provincias Unidas al 3700 en la que vivía. Esta vez, según pudieron reconstruir los pesquisas, caminó hasta Circunvalación y 27 de Febrero y en una estación de servicios le pidió a un hombre que la llevara hasta la casa de su tío, Norberto Antonio Ledesma. Cuando llegó, Ledesma (según confió ante la policía) la cargó en su bicicleta y dijo que la devolvería a sus padres de crianza. Pero no lo hizo.
Los testimonios de aquellos que vieron a Daiana por última vez con vida coincidieron en que Ledesma llevó a la menor hacia la zona descampada que se abre detrás del barrio Santa Lucía. Allí la violó y asfixió. Después la arrastró unos 20 metros “hasta unos pastizales” y la abandonó tapada con un nailon.
Los testimonios de quienes vieron al hombre y a la pequeña en la bicicleta orientaron a los pesquisas, quienes fueron a la casa de Ledesma. Allí encontraron el bolso que la nena había armado al escapar de su vivienda. Además, la mujer de Ledesma entregó a los investigadores la ropa manchada con sangre que su marido había dejado poco después del crimen, cuando -según ella relató- llegó “transpirado y agitado” una hora después de haber salido con la menor.
Ledesma fue apresado y poco después confesó todo lo que había hecho. Dijo que estuvo junto a Daiana unos 30 minutos en los cuales mantuvo relaciones sexuales “en una sola oportunidad” y que después se asustó por que la nena le dijo que contaría lo ocurrido. Entonces, sostuvo el condenado, la chica “se resistió un poco, pataleaba, pero no zafó” y tras ello le puso “una mano en la boca y la nariz” mientras con la otra le apretó “el pecho” y que cuando se dio cuenta “ya estaba muerta”.
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