ROSARIO: QUEJAS POR EL CAMBIO DE RECORRIDO DE COLECTIVOS POR LA INSEGURIDAD
Al menos seis barrios de la ciudad sufren la violencia de la inseguridad, pero con un plus: los colectivos del transporte urbano de pasajeros cambian en horarios nocturnos parte de los recorridos estipulados por la Secretaría de Servicios Públicos municipal. Y aunque existen sectores apuntados por los choferes como “muy peligrosos”, los problemas se suscitan a menudo a bordo de las unidades cuando transitan por Rosario y sus ciudades aledañas. Muchos de los vecinos de todos los distritos de la ciudad preocupados por la situación han hecho públicas sus protestas, no obstante los habitantes del barrio La Tablada, en la zona sur, fueron más allá: se organizaron y han presentado notas al municipio, a la propia Secretaría de Servicios Públicos y hasta un anteproyecto de ordenanza en el Palacio Vasallo denunciando las irregularidades en el sistema de transporte para que tome cartas en el asunto y encuentre una solución.
“Este es un problema que tiene varias ejes. Uno es el de la inseguridad, pero también hay una actitud caprichosa de los choferes que cambian los recorridos sin que ni la Municipalidad ni las empresas los aperciban o sancionen”, aseveró uno de los vecinos que está impulsando la movilización barrial.
Tal es el miedo que cunde en la zona que el muchacho no es el único que pide reserva de identidad, a pesar de que han firmado petitorios y han mantenido reuniones con varias autoridades. “No sabemos lo que nos puede pasar porque son del propio barrio los que agreden a los colectivos y nos roban a nosotros”, explicó el joven.
En este caso en particular, la gente quiere que el 122 verde y rojo, y la 107 roja, transiten por ambas manos por calle Necochea desde Uruguay hasta Uriburu. Porque, a partir de las 22, los ómnibus desvían sus recorridos por calle Grandoli dejando a los pasajeros de la zona a seis o más cuadras de sus hogares.
El concejal arista Carlos Comi acompañó el reclamo de los vecinos en su anteproyecto y tiene en mente pedir a la provincia que los colectivos viajen en horario nocturno con un policía a bordo.
Los vecinos, por su parte, ya se reunieron con las autoridades policiales, los choferes, los empresarios y autoridades de Servicios Públicos, con quienes acordaron hacer un cronograma de horarios y sitios para patrullar la zona desde las 22 hasta las 6 de mañana.
De todos modos, también los linderos han juntado firmas en todo el barrio para que la situación se regularice “lo antes posible”. Una de las mujeres que tomó la iniciativa de hacer pasar el petitorio y pidió también que no se la identifique por miedo a represalias, relató que la situación “es insostenible. Yo tengo un hijo que estudia, sale de mi casa a las 5.30 y vuelve a medianoche. Se queda a pie muchas cuadras, lo que es muy peligroso”, relató.
Pero la señora no se quedó con su propia experiencia sino que dio cuenta de las molestias del resto de los vecinos. “Quien tiene chicos enfermos, los trabajadores con horarios rotativos, todos aquellos que deben movilizarse de noche están muy mortificados”, explicitó.
Como para que no queden dudas, la vecina esgrimió que casi 400 firman avalaron voluntariamente el petitorio y varios de ellos gestionaron la reunión con las fuerzas de seguridad, los funcionarios y los transportistas, con los choferes incluidos.
Si bien, en el barrio ya han discutido con los colectiveros, el edil Comi fue muy cauteloso sobre el tema. “Los choferes con buen tino saben que la zona es peligrosa y no sólo se protegen ellos, sino que también lo hacen con los pasajeros que son las verdaderas víctimas”, explicó el concejal.
Como para que no queden dudas el arista enumeró varios de los últimos robos y atropellos a los pasajeros del transporte urbano. “Es que los delitos contra los colectiveros y los que buscaban la recaudación ya no existen por el sistema de la tarjeta magnética. Ahora lo que buscan son las pertenencias de los que viajan y a la noche, como no existe prácticamente presencia policial, es el momento más acuciante”, señaló Comi.
LOS MÁS DESPROTEGIDOS
En la propia Secretaría de Servicios Públicos y en el Ente de Transporte de Rosario tienen en claro este problema. Es que en la última encuesta realizada a principios de año a los usuarios del transporte hubo un ítem que se refería al cumplimiento de los recorridos. Y la respuesta fue clara: los pasajeros dijeron que el cumplimiento era del 91 por ciento.
Si bien la encuesta no brindó la información acerca de qué líneas ni en qué barrios se daba esta situación, La Capital pudo saber que los más desprotegidos son: Las Flores, barrio Cerámica, Rouillón y Uriburu, la zona detrás del Centro de Distrito Oeste, y las inmediaciones de Villa La Lata.
En todos estos sitios de Rosario y fundamentalmente durante la noche los choferes buscan calles o atajos menos peligrosos pero la maniobra perjudica a muchos trabajadores que se quedan sin líneas que los acerquen a sus hogares o sitios de trabajo.
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