ROSARIO: QUERELLADO POR LA DOCENTE AL PEDIR CAMBIO DE TRIBUNAL
El joven hizo el pedido porque consideraba que existía cierta animosidad de parte de la docente, quien a su vez se sintió injuriada por la solicitud y llevó el caso a la Justicia, iniciando una causa penal y otra civil contra el estudiante, en la que reclama “prisión para el chico y 5 mil pesos de indemnización”. Luego de iniciada la querella en su contra, el alumno intentó rendir la asignatura dos veces más, sin éxito. Finalmente, y tras la intervención de la mesa por parte del Ministerio de Educación, el estudiante aprobó la asignatura, aunque todavía le queda pendiente otra prueba: debe presentarse el 26 de setiembre en Tribunales para responder por la querella iniciada por su profesora.
Juan Pablo Calandria culminó de cursar sus asignaturas el año pasado y le quedó una materia por rendir para recibirse, pese a lo cual se anotó en la Facultad de Comunicación Social de la UNR, con la idea de aprobar la materia y poder iniciar así su carrera universitaria. Pero la situación se complicó y fue bochado en tres oportunidades (en las mesas de diciembre, febrero y marzo).
Calandria consideró entonces que la profesora no actuaba de buena fe, y envió un pedido por escrito a las autoridades del Normal 1 para tener otra oportunidad, con otros integrantes en la mesa examinadora.
En la nota remitida por el alumno se deslizaban críticas al accionar de la docente y se denunciaba “discriminación” y “malos tratos” contra él y otros alumnos.
Por su parte, la docente le envió una nota en la que lo instaba a retractarse y le advertía que le iniciaría acciones penales. Tras el inicio de estas acciones, el joven intentó aprobar, pero no pudo y perdió la oportunidad de comenzar sus estudios universitarios.
El final feliz de la historia, que comenzó los últimos días del año pasado, llegó recién hace apenas una semana, cuando el alumno logró finalmente sacarse de encima el lastre de esa última asignatura pendiente que le impedía continuar estudios superiores.
Respondiendo a los pedidos del estudiante, el Ministerio de Educación de la provincia decidió intervenir, cambió el tribunal examinador, y el joven aprobó. Aunque Calandria logró recibirse y podrá ingresar a la facultad, el verdadero final de la historia llegará más adelante, porque ahora es la Justicia la que debe examinar el caso.
“En mi caso personal puedo dar fe de las gruesas faltas de la profesora, que van del maltrato de alumnos en general hasta la discriminación de algunos de ellos por causas personales”, aseguró el estudiante en la carta que remitió a las autoridades de la escuela. Según el joven, como señaló en la misma nota, la docente tenía “preferencia con algunos y una inexplicable intolerancia para con otros”.
Calandria solicitaba a las autoridades del establecimiento un cambio de tribunal examinador y destacaba que nunca había tenido quejas en su contra por parte de los docentes. “Nunca he dado razón a ninguna profesora de que levante alguna queja. Ya me he presentado a rendir en tres oportunidades y no he logrado aprobar la materia. Sé que el hecho de no aprobar no significa nada, pero que le dé más oportunidades a un alumno que a otros es prueba concreta de diferencias que hace respecto a sus alumnos”, continuaba diciendo la carta del joven.
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