ROSARIO: QUIEREN CONTROL SOBRE PIERCINGS Y TATUAJES
Desde el Concejo Municipal buscan regular la actividad de los locales de piercings y tatuajes de la ciudad y es inminente la aprobación de un proyecto de ordenanza –presentado por el concejal Arturo Gandolla– para establecer controles relacionados a las condiciones de seguridad, de salubridad y de edad mínima permitida a la hora de su aplicación o colocación, con multas para los infractores que van desde los 300 hasta los 950 pesos. “Hasta ahora hay un vacío legal en el tema y se han observado algunos episodios de alergias e incluso hepatitis por falta de higiene. Nuestra idea es reglamentar los locales y establecer límites para prevenir males futuros. Para eso, a partir de la aprobación de la ordenanza, quienes realicen esta actividad tendrán 180 días para cumplir con todos los requisitos, los cuales serán dados a conocer públicamente”, explicó el edil.
El proyecto propone capacitar a los comerciantes dedicados a la actividad, fijar un procedimiento a la hora de la contratación del servicio advirtiendo sobre los riesgos a los clientes, dar a conocer las sanciones por incumplimiento y prohibir la práctica ambulante. “La Municipalidad hará un relevamiento y empezará a exigir a los establecimientos que deberán contar con salas de espera, que las paredes del lugar deberán tener como mínimo un metro de altura de superficie lisa para que sea sencillo higienizarlas, una luz clara, un laboratorio, un dispenser con jabón y toallas descartables, y una certificación de capacitación otorgada de manera oficial, entre otras cosas”, contó Gandolla.
Por otra parte, la norma establecerá la prohibición de tatuarse o colocarse piercings a menores de 18 años. “Para que un menor pueda acceder a este servicio debe ir acompañado por alguno de sus padres o, en caso de ir solo, presentar una certificación válida que está autorizado a llevar adelante la práctica. Caso contrario, quién recibirá la sanción será el tatuador”, agregó el concejal.
Las sanciones a aplicar dependerán de la gravedad del hecho en el momento de incumplir la futura norma. “Las multas irán desde los 300 hasta los 950 pesos y se aplicarán luego de los 180 días, a partir de la sanción de la norma. En los casos más graves está previsto condenar a prisión por 15 días y la suspensión de la habilitación para los propietarios que tengan reincidencias o multireincidencias, depende los casos”, dijo el funcionario.
Según contó Gandolla, quién presentó el proyecto hace varios meses, en Firmat hace unas semanas se implementó una norma idéntica. “Acá, al principio hubo algunas objeciones de parte de la concejala socialista (María Cristina) Fregoni pero después ella misma me aseguró que va a firmar para poder proceder a su implementación. La llegada del presidente (Néstor) Kirchner a la ciudad retrasó su aprobación, la cual necesita de ocho firmas de quienes componen la comisión de Salud y la de Gobierno en el Concejo. Yo confió en que en un lapso menor a una semana será sancionado”, continuó el justicialista.
El tatuaje –que es una práctica ancestral– es una pigmentación artificial en la piel. Esto significa que con agujas muy finas se hace un dibujo dentro de la misma para que permanezca de forma duradera. Por su parte, el piercing o perforación consiste en la colocación de un pendiente o argolla en algún saliente de la piel. Se pueden hacer en cualquier parte del cuerpo, pero en algunas zonas es menos aconsejable que en otras por sus consecuencias, como las cicatrices más evidentes o la posibilidad de infecciones.
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