ROSARIO RECIBIÓ UN GALARDÓN POR SU BUENA ADMINISTRACIÓN
Rosario sumó ayer otro ladrillo en la pared. Recibió un nuevo tributo a su eficiente gestión. El Senado de la Nación le otorgó el “Reconocimiento a la buena administración año 2005” en un acto en el Salón Illia en el Palacio del Congreso, una premiación que se otorga desde 2002 a través de la Comisión de Asuntos Administrativos y Municipales, que preside María Dora Sánchez. El reconocimiento fue para doce municipios de todo el país, de distintas escalas demográficas, pero el que recibió Miguel Lifschitz fue el destacado en el cierre del acto en el Senado.
“Este premio tiene el valor de reconocer el aporte que hacemos desde los municipios para encontrar soluciones creativas a los problemas, muchas veces sin las competencias ni los recursos necesarios”, agradeció el intendente de Rosario ante un auditorio diverso por procedencia regional y política, y acompañado por uno de los dueños de casa, el senador del Partido Socialista Rubén Giustiniani.
Luego, Lifschitz agregó que “la proximidad de los intendentes con la gente fortalece a la democracia y relegitima a la política”.
La administración socialista cosechó ayer el resultado de una siembra paciente y a largo plazo que inició hace ya una década. A mediados de los noventa diseñó el Plan Estratégico Rosario (PER), una trabajosa construcción de consensos con decenas de organizaciones civiles e intermedias, para darle a Rosario un plan, un destino, una marca identitaria.
“Lo que hemos venido haciendo con este plan es instalar entre 60 localidades del gran Rosario un proceso de concertación entre las municipalidades, las organizaciones sociales y el sector privado. Proyectos a mediano y largo plazo para la región metropolitana”, destacó la secretaria general del municipio que acompañó a Lifschitz, Mónica Biffarello.
Otros galardonados
En el acto en el Senado se premiaron pueblos como Pinto (Santiago del Estero) y de 4.500 habitantes, por su hermanamiento con su homónima Pinto de España. Ciudades como Godoy Cruz (Mendoza), de 200 mil habitantes, por su Centro de Atención Unificada y, entre otras, Córdoba, de 1.300.000 habitantes, por su plan municipal de promoción del empleo.
“El plan Estratégico fue insustituible para superar la crisis, y ahora es clave para aprovechar el escenario favorable que se nos presenta”, concluyó Lifschitz. Luego almorzó en el comedor del senado junto a Giustiniani y Bifarello, y emprendió el regreso a Rosario. El auto azul, su chofer de siempre y una agenda cargada -con un viaje a Gualeguachú incluido- lo esperaban.
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