ROSARIO: SANGRIENTO INTENTO DE ROBO A UNA DISTRIBUIDORA
Una balacera de proporciones conmovió anoche a Empalme Graneros. Cerca de las 20, tres ladrones intentaron asaltar una distribuidora de golosinas ubicada en la esquina de Génova y Cullen, pero se encontraron con un ex policía que cumplía tareas de custodio, lo que dio lugar a un prolongado intercambio de disparos que terminó con un ladrón muerto, y el vigilador y un empleado del local heridos, ambos de gravedad. La sorpresa no fue menor cuando los testigos contaron que uno de los tres ladrones era un policía en actividad, vecino de la zona, que aguardaba en un Falcon verde el fin del violento atraco. Incluso, cuando terminó el golpe, ingresó al local y retiró su arma reglamentaria que usaron los dos ladrones en el atraco.
Varios testigos contaron a El Ciudadano que los ladrones llegaron en un Ford Falcon verde y se estacionaron en la esquina del local. De allí se bajaron dos hombres armados, y uno, el policía en actividad, se quedó como campana en el interior del vehículo.
Siempre según el relato de los testigos, los asaltantes fueron sorprendidos por el vigilador armado. “Uno de los ladrones se metió en el negocio y el otro tiraba desde afuera”, relató un joven que estaba en la parada del colectivo cuando empezó el ataque.
Otro de los adolescentes que estaban en esa esquina agregó que, en un momento, el ladrón que estaba en el interior del local se quedó sin balas, por lo que fue hasta el auto y buscó otra pistola con la que siguió disparando. “Pero ni bien volvió a entrar, lo mataron”, aseguró el testigo.
Su cómplice corrió hasta el auto en el que había llegado, habló con el conductor y luego huyó a toda carrera. Pero el policía que los acompañaba se tomó el trabajo de retirar su arma de la escena del crimen. Dentro del local la situación era trágica: el vigilador tenía tres plomos en el pecho, mientras que a un empleado del comercio una bala le había impactado en la espalda. El ladrón, en tanto, yacía en el piso con un disparo en un ojo.
Varias reparticiones de la Unidad Regional II efectuaron allanamientos en distintos lugares de Empalme Graneros. La Brigada de Investigaciones logró detener al policía en actividad; Ariel Nievas, de 25 años, y buscaban a un joven apodado “Chuli”, quien habría cometido el golpe junto con el ladrón de 24 años que murió tras la balacera y que era conocido en el barrio como Ricky.
Nievas dijo a la policía que los ladrones eran pibes del barrio que le pidieron que los llevara hasta la casa de la madre de uno de ellos. Agregó que llegó hasta la esquina de la distribuidora y allí los esperó sin saber lo que pasaba. Aclaró que en un descuido le sacaron el arma reglamentaria y se enteró de lo que sucedió cuando uno de los pibes se acercó al auto y le dijo “mataron a Ricky”.
El vigilador herido es un ex policía de apellido Orrego, que supo cumplir funciones en Arroyo Seco. Al cierre de esta edición era operado en el Heca. El otro herido, el empleado del comercio, que tiene 18 años, estaba siendo intervenido en el hospital Centenario. Ambos se encontraban en grave estado.
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