ROSARIO: SE ANALIZA AUMENTAR LA CANTIDAD DE TAXIS
La cantidad de taxis adecuada para cubrir las necesidades de Rosario volvió a estar en el centro de una polémica que incluye a usuarios, taxistas y autoridades de la Municipalidad. El intendente Miguel Lifschitz reconoció ayer que “se está analizando” la posibilidad de licitar más chapas, lo que produjo la inmediata respuesta de los propietarios de licencias, que rechazaron de plano la idea. “No lo descartamos, lo estamos analizando”, aseguró Lifschitz, reactivando la polémica y produciendo un viraje en la posición que hasta ahora venía sosteniendo el municipio, que consideraba que la cantidad de licencias era la correcta de acuerdo a la relación que se establece con la población. La resolución de la Cámara de Apelaciones de Rosario, que liberó a los propietarios de tener que hacer trabajar la unidad una jornada mínima de 16 horas y estar conectados a radiollamada, contrariando así las disposiciones oficiales establecidas en las ordenanzas municipales 7.889 y 7.890, respectivamente, originó las declaraciones del intendente, que en respuesta a esta decisión judicial aseguró que el fallo “limita nuestra capacidad de prestar el servicio”, y que, en función de esta situación, la Secretaría de Servicios Públicos está analizando “la posibilidad de licitar más licencias”.
En el mismo sentido, el presidente del bloque oficialista en el Concejo, Horacio Ghirardi, hizo especial hincapié en que la decisión de la Justicia “complica el esquema que se tenía desde la Municipalidad para resolver la faltante” de taxis en Rosario. “El equipo de trabajo de la Secretaría de Servicios Públicos ya está analizando distintas medidas para lograr una mayor presencia de taxis en Rosario, especialmente en horas de la noche”, aseguró Ghirardi.
Por su parte, desde la Cámara de Titulares de Licencias de Taxis de Rosario (Catiltar) pusieron el grito en el cielo, aseguraron que no son necesarias más licencias y señalaron al Concejo como el ámbito donde debe discutirse cuidadosamente el tema sin reducirlo a una cuestión de números. “La solución no pasa por dar más licencias. Hay que debatir el tema en serio, porque son muchas las cuestiones a resolver”, indicó ayer el dirigente de Catiltar, José Iatosca.
Por su parte, José Tornambé, también dirigente de Catiltar, rechazó de plano la idea de Lifschitz e hizo hincapié en los problemas no resueltos, especialmente la inseguridad en horas de la noche y los fines de semana.
“El tema de la seguridad es fundamental. Venimos pidiendo a gritos más seguridad para trabajar los fines de semana. Algunos controles han resultado efectivos, pero otros no”, señaló el dirigente de los titulares de licencias, al tiempo que hizo referencia a “la interna política” que existe en esta discusión y que impide que el tema sea tratado con seriedad.
“Esto se tiene que analizar en el Concejo”, solicitó Tornambé, que consideró que la cantidad de taxis que funcionan en el actualidad es suficiente.
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