ROSARIO SERÁ SEDE DEL CONGRESO DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA
Después de dos semanas de incertidumbre, Rosario puede quedarse tranquila: finalmente fue elegida como ciudad sede del III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se realizará en septiembre del año próximo.
La novedad no es menor, ya que para el encuentro se descuenta la participación de figuras de primerísimo nivel de la cultura y la política iberoamericanas. “Extraordinario”, fue la rápida respuesta del intendente Hermes Binner cuando La Capital le comunicó ayer la noticia, que llegó dos días después de que el jefe comunal le entregara al presidente Néstor Kirchner la propuesta formal. Claro, en el medio había un riesgo: Buenos Aires también quería postularse como sede.
“Por expresa decisión del secretario de Cultura de la Nación, Rosario fue elegida como la sede del congreso”, afirmó ayer el vocero de Torcuato Di Tella, Jorge Carman.
Nobleza obliga, el funcionario cumplió con su promesa: dos días antes había dado su palabra de que ni bien se tomara la decisión se comunicaría con este diario. El compromiso surgió a raíz de una nota publicada hace 17 días, que daba cuenta de la indefinición del gobierno nacional en torno a la sede del congreso, pese a que desde España se proponía a Rosario.
Ahora todo es tiempo de descuento para la organización del evento, una tarea que estará coordinada básicamente por dos grandes instituciones ibéricas: la Real Academia de la Lengua Española y el Instituto Cervantes; que trabajarán junto a los gobiernos argentino y español.
Anfitriones
Pero también Rosario tendrá que hamacarse. Considerando las dos experiencias previas -el primer congreso, en Zacatecas, México, 1997, y el segundo en Valladolid, España, 2001-, seguramente también el tercer encuentro reunirá a grandes personalidades. Jefes de Estado iberoamericanos, los reyes de España y sobre todo reconocidos exponentes de la lengua, el arte y la cultura de Hispanoamérica llegarán a la ciudad, que hará de anfitriona.
No se tratará de un evento sólo para especialistas o, como suele creerse, limitado a una discusión de normativas sobre cómo hablar o qué términos incorporar a la lengua oficial. En realidad, los rosarinos podrán acceder a apasionantes actividades culturales y participar de cerca en debates cruciales para las sociedades hispanohablantes. Lo singular conversará con lo plural, y será nada menos que en Rosario.
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