ROSARIO SIN TRANSPORTE POR LA UTA
Los colectivos urbanos y aquellos que prestan el servicio interurbano en la zona sur de la provincia iniciaron a la cero hora de hoy un paro de actividades por 24 horas en reclamo de una recomposición salarial para los choferes del orden del 36 por ciento. La medida de fuerza en Rosario quedó firme una vez que fracasó el viernes la primera negociación entre los empresarios del transporte urbano nucleados en la Cetup y los trabajadores afiliados a la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Ayer, en Santa Fe, ocurrió lo mismo entre el sindicato de los conductores y la Cetramp (Cámara de Empresarios del Transporte Multimodal de Pasajeros) por lo cual se resolvió que no circulen los colectivos interurbanos del sur provincial. También hubo ayer un nuevo intento por acordar en Rosario, cuando los empresarios ofrecieron un 16 por ciento de aumento y abrir una nueva discusión salarial en junio. La UTA rechazó la propuesta en esos términos, e hizo saber que en todo caso podría firmar un aumento del 16 ahora pero que incluya el 20 por ciento restante a partir de junio, sin convocar a una nueva negociación. Y advirtió que de no haber acuerdo la medida de fuerza se podría extender a 48 ó 72 horas.
“El reclamo salarial es legítimo, pero hay que evitar el paro”, opinó ayer el intendente Miguel Lifschitz, quien anunció que involucrará al Ministerio de Trabajo nacional y a la Secretaría provincial en el conflicto que afecta al principal medio de transporte público rosarino. “Luego de esto, si no hay acuerdo, podrán venir paros de 48, 72 o más horas”, fue la respuesta del secretario general de la UTA Rosario, Manuel Cornejo, quien insistió en que de parte de los empresarios “no hay voluntad de ofrecer nada”.
El paro estaba cantado. El viernes la UTA dejó en claro ante los empresarios de la Cetup y la secretaria de Servicios Públicos municipal, Clara García, que sólo aceptará un aumento salarial del 36 por ciento del básico y retroactivo al 1º de marzo para levantar la medida anunciada el jueves. Ayer la dirigencia gremial del sector repitió los mismos argumentos ante los representantes de la Cetramp y el subsecretario de Transporte provincial, Miguel Ángel Latorre. En el caso del transporte interurbano de pasajeros existen dos cámaras empresariales en Santa Fe. La Cetramp, que agrupa a los patrones del sur y negocia regionalmente con la UTA y la Atap (Asociación del Transporte de Pasajeros) que representa a los empresarios del norte provincial. En este último caso los patrones conservan la discusión a nivel nacional con la UTA y, mientras perdure el diálogo, no adoptarán medidas de fuerza. Entre ambas cámaras afilian a unas 60 empresas.
Según contó Latorre a este diario, los empresarios de la Cetramp manifestaron ayer la “imposibilidad absoluta de atender el 36 por ciento (de aumento salarial) que reclaman (los trabajadores) en forma indefectible”. Pero agregó que hubo muestras de parte del gremio de buscar una solución por vía del escalonamiento del aumento a lo largo de meses.
Por su parte, Lifschitz señaló ayer que el paro de la UTA “es muy negativo para la gente” porque “tiene un gran impacto social” al dejar a la ciudad sin servicio de colectivos. “Apelo a la reflexión y madurez de los dirigentes sindicales”, sostuvo más tarde el jefe comunal, aunque luego consideró que veía improbable su apelación porque, dijo, conoce a la dirigencia gremial del sector y su carácter “bastante intransigente”. El conflicto laboral entre empresarios del transporte y sus choferes organizados sindicalmente ejerce una doble presión sobre el municipio: por un lado la huelga de los conductores exacerba el mal humor social que de por sí ya sufre las condiciones del servicio cuando funciona y, por el otro, la medida de fuerza termina por beneficiar a los empresarios que así obtienen condiciones más favorables para lograr su cometido, el aumento de la tarifa del servicio.
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