ROSARIO: TOMAN FOTOS AÉREAS PARA DIMENSIONAR LAS VILLAS DE EMERGENCIA
La Secretaría de Planeamiento del municipio está realizando un relevamiento aéreo para saber cuánto crecieron los asentamientos irregulares en los últimos años. El trabajo intentará medir un fenómeno que cada vez se observa con más preocupación dentro de la Municipalidad: la creciente llegada de migrantes del norte del país que comienzan a ensanchar los límites de las villas de emergencia. Ayer, el intendente Miguel Lifschitz volvió a reclamar al gobierno nacional la puesta en marcha de “políticas concretas que permitan sostener a las familias en su lugar de origen”. El último estudio realizado al respecto en Rosario cumplió ya 10 años y arrojó la existencia de 91 barriadas precarias que ocupaban un 10 por ciento de la superficie urbana de la ciudad.
El trabajo que se encaró desde Planeamiento apuntará a reconocer mediante fotografías aéreas los asentamientos tradicionales y compararlos con registros similares obtenidos sobre estas zonas en años anteriores. Al mismo tiempo, se determinará si surgieron nuevas ocupaciones, la magnitud que alcanzan y los terrenos sobre los que se levantan.
“Es un primer relevamiento que permitirá tener una magnitud del fenómeno y su ocupación espacial”, explicó la secretaria del área, Mirta Levin.
Para esto, a las oficinas de la funcionaria ya comenzó a llegar una serie de fotografías de toda la ciudad registradas por la Fuerza Aérea que serán cotejadas con registros de los años 1996, 2001 y 2005, lo que permitirá mensurar la expansión que sufrieron los asentamientos.
La hipótesis es que este crecimiento está intimamente relacionado con la llegada de familias del norte del país, principalmente de las provincias del Chaco y Formosa, empujadas por la sequía, la caída del precio del algodón y la posibilidad de insertarse -al menos en forma precaria- dentro del mercado laboral, ensanchado por el buen momento que atraviesa Rosario.
RECLAMOS A LA NACIÓN Y A LA PROVINCIA
El intendente volvió a referirse ayer a este problema. Como ya lo había planteado en su discurso inaugurando las sesiones ordinarias del Concejo Municipal, reclamó al gobierno nacional y a las provincias del norte del país la puesta en marcha de “políticas concretas que permitan sostener a esta población en su lugar de origen”.
“No nos sorprende que haya un desplazamiento de la población desde lugares empobrecidos hacia ciudades con más actividad económica, pero consideramos que se necesita de programas específicos de radicación para estas familias”, advirtió Lifschitz”.
Trazar un nuevo mapa de los asentamientos irregulares de Rosario permitirá “realizar una primera lectura sobre los alcances de este problema”, sostuvo Levin y aclaró que apenas se trata de un relevamiento “para acercarse a la magnitud del fenómeno”. A este trabajo, que estará concluido en un mes, se sumará después información de otras áreas que permitirá echar luz sobre otros aspectos, por ejemplo, la antigüedad de cada barriada o la cantidad de familias que la habitan.
En este sentido, el relevamiento más preciso sobre los asentamientos de la ciudad lo realizó la Fundación del Banco Municipal sobre el 91. En ese momento se contaron unas 88 urbanizaciones precarias donde vivían unas 95 mil personas. Este trabajo se volvió a actualizar en el 96, por ese año los asentamientos ya eran 91 y sus habitantes habían crecido a 115 mil.
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