ROSARIO: ÚLTIMAS GESTIONES PARA EVITAR LA SUBA DEL BOLETO DE COLECTIVOS
El intendente Miguel Lifschitz intentará jugar una última carta para evitar el aumento del boleto del transporte urbano de pasajeros: a través de los diputados nacionales del socialismo, Hermes Binner, y del justicialismo, Agustín Rossi, buscará que se incrementen los subsidios con que el Estado nacional asiste a las empresas del transporte. De esta forma, se intentará paliar el incremento salarial del 33 por ciento que reclaman los choferes.
Una suma que la Cámara de Empresarios del Transporte Urbano de Pasajeros (Cetup) consideró “imposible de afrontar”, si se mantiene la tarifa a 75 centavos. Es más, la Secretaria de Servicios Públicos del municipio, Clara García, indicó que no será fácil sostener el precio del boleto.
“Estamos siguiendo atentamente lo que suceda en las paritarias (que al cierre de esta edición todavía no habían concluido) y a la espera de definiciones acerca del anuncio sobre el refuerzo de los subsidios al transporte a nivel nacional”, indicó ayer García.
Sin embargo, la funcionaria admitió que será “enormemente dificultoso” para los empresarios del transporte afrontar la recomposición salarial de los choferes “sin una recomposición de ingresos”. Es decir, sin que se incremente la tarifa.
No obstante, García evitó dar precisiones sobre cuánto podría subir el boleto hasta tanto se tenga un estudio de costos preciso que incluya la recomposición salarial que el gobierno pacte con los choferes.
La otra variable pendiente es la referida a los subsidios del gobierno nacional. “Según se anunció, éstos se reforzarán para cubrir el aumento a los choferes y estamos haciendo gestiones para que la suba no se acote a la Capital Federal, sino que alcance a todo el país”, señaló la secretaria de Servicios Públicos.
-De no modificarse los subsidios, ¿podrá el sistema afrontar la suba de salarios?
-Va a ser enormemente dificultoso, prácticamente imposible sostener este incremento sin la recomposición de los ingresos.
Un incremento importante
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) viene exigiendo un incremento del 33 por ciento sobre el salario básico, lo que elevaría el salario de un colectivero que recién se inicia de 1.800 a 2.300 pesos. Un aumento que sería aplicable a partir del mes próximo, es decir, que los trabajadores deberían recibirlo con los salarios de abril.
Si bien al cierre de esta edición las negociaciones que se desarrollaban en Capital Federal no habían concluido, fuentes ligadas al gremio advirtieron que el sector se declaró “en estado de alerta”. Es más, no se descartó que los choferes puedan iniciar una medida de fuerza en todo el país si no logran las mejoras salariales que pretenden.
El representante de la Cámara de Empresarios del Transporte Urbano de Pasajeros (Cetup) y titular de Las Delicias, Rubén Rodríguez, salió ayer a abrir el paraguas antes que llegue la tormenta. Y advirtió que resulta “imposible” que los transportistas rosarinos puedan absorber este alza en los sueldos de los choferes.
“Sería como firmar un certificado de defunción anticipado para el transporte de la ciudad”, ironizó el empresario.
De acuerdo a los cálculos de Rodríguez, el aumento representará un promedio de 600 pesos por chofer “lo que para una empresa como Las Delicias, con 300 empleados, significa unos 180 mil pesos más mensuales, sin contar las cargas sociales”. Un costo que consideró “sumamente excesivo”.
A raíz de esto, Rodríguez adelantó que no firmará el acuerdo con el gremio hasta tanto “esté garantizado” el aumento de la tarifa. “No podemos aceptar un aumento de salario con el sólo compromiso del municipio de elevar al Concejo el estudio de costos y solicitar una suba del boleto”, señaló.
Al mismo tiempo, consideró que el incremento de la tarifa “solo alcanzará a cubrir el alza de los salarios de los choferes”, y advirtió que no se podrá mejorar la flota o incrementar la frecuencia de los colectivos (ver aparte).
PRIMERO MEJORAR EL SISTEMA
En medio de estas idas y venidas, el vicepresidente del Concejo Municipal, Osvaldo Miatello, volvió a señalar que antes de pensar en un aumento de la tarifa del transporte hay que pensar en mejorar el sistema. “Se está desviando el tema de la discusión -sostuvo el concejal- ya que se interpreta que la mala prestación del servicio y su futura mejora son elementos que justifican el aumento, cuando en realidad la mejora del sistema probablemente sea la clave para evitar el incremento del boleto”.
En este sentido, Miatello recordó que el transporte urbano de pasajeros recibió, durante el año pasado, subsidios del Estado Nacional “por 43 millones de pesos”, lo que representa aproximadamente “unos 30 centavos por boleto”.
Así, el vicepresidente del Concejo volvió a calificar de “injusto e irracional” el aumento de la tarifa.
La discusión recién empieza.
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