ROSARIO: UNA CALLE PARA LAS MADRES DE LA PLAZA
Con la intención que los alumnos de las escuelas rosarinas sientan como propias las calles de la zona donde se encuentra cada establecimiento de enseñanza, desde la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad se implementó el programa Esta calle es nuestra. Por su intermedio se explica a los alumnos “la importancia de sentir que son de cada uno, del pueblo, las calles y plazas de la ciudad”, precisó a El Ciudadano el coordinador del Programa, Nicanor De Elía.
De Elía consignó que para que los estudiantes trabajen en esa búsqueda de pertenencia de las arterias se les entregan carpetas con los antecedentes de las calles y a partir de allí son los alumnos quienes trabajan en determinar porqué una determinada calle tiene su denominación.
El coordinador del programa destacó que la idea se les explica a los estudiantes por intermedio de charlas que se ofrecen en cada curso. En tal sentido mencionó que en el transcurso de una exposición en el curso 6º “A” EGB del Complejo Gurruchaga una de las alumnas, Ana Ramón, preguntó “por qué en Holanda una calle llevaba el nombre de Madres de Plaza de Mayo y aquí no”.
A partir de la inquietud de la estudiante, le preguntaron si le gustaría que una arteria de Rosario llevara dicho nombre: la inquietud de la alumna de sexto grado fue tomada por la presidenta de la comisión de Derechos Humanos del Concejo Municipal, la edila Patricia Lagarrigue, del bloque Socialista, quien resaltando que la iniciativa surgió de una estudiante de la educación general básica, presentó el correspondiente proyecto de ordenanza para dar a una calle el nombre de Madres de Plaza de Mayo.
El proyecto está actualmente en análisis en la comisión de Nomenclatura que conforman el Concejo Municipal y el Departamento Ejecutivo y el dictamen favorable estaría próximo. Luego deberá pasar a la comisión de Gobierno para que le otorgue el correspondiente despacho y recién luego ir al recinto.
Cabe precisar que la última nomenclatura “oficial” de Rosario se realizó en 1903 y a partir de ello el Concejo Municipal aprobó un iniciativa en el 2001 para efectuar una nueva nomenclatura actualizada y pidió que tal tarea la concrete la Secretaría de Cultura y Educación, que estimó que podría efectuarlo de una manera didáctica por intermedio del programa Esta calle es nuestra. Desde la Secretaría de Cultura se explicó que “los nombres de las calles son testimonio de la historia de las ciudades. Ellos reflejan a través del tiempo, los afectos, las emociones, los homenajes y las pasiones políticas de quienes protagonizaron y protagonizan el devenir de los lugares. Por ello los nombres de las calles son parte de nuestra construcción de identidad, tanto rosarina como argentina”.
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