ROSARIO: UNA ESCUELA SUSPENDIÓ LAS CLASES POR FALTA DE AGUA Y GRAVES FALLAS EDILICIAS
La Escuela Nº756 del barrio Las Flores (Presidente Roca al 6700) ayer amaneció cerrada. La falta de agua en todo el edificio, de gas en el comedor y otras falencias obligaron a suspender las clases de 1.230 chicos que cursan desde el primer año hasta el polimodal en el colegio, más los cursos nocturnos de la primaria para adultos. “El estado de la escuela no da para más”, denunciaron los docentes que hoy, a partir de las 11, celebrarán una asamblea junto a los padres de los alumnos para exigir una rápida solución a estos problemas.
No es la primera vez que la comunidad educativa de la 756 pide auxilio. Hace exactamente un mes, los empleados del comedor denunciaron las pésimas condiciones de seguridad e higiene de la cocina, cuya refacción estaba paralizada desde finales del año pasado.
Desde la delegación local del Ministerio de Educación se habían comprometido a mejorar la cocina “cuanto antes”. Pero las cosas siguen igual que hace 30 días y hasta con un agravante: una inspección de Litoral Gas detectó pérdidas en los artefactos y se cortó el suministro, por lo que desde hace varias semanas los chicos desayunan, almuerzan, meriendan y cenan sándwiches, facturas y frutas.
En la dirección del colegio se acumulan los expedientes iniciados no sólo para terminar la remodelación del comedor, sino también para atender otros problemas. Uno de ellos -y quizás el más acuciante- fue el que determinó ayer la suspensión de actividades en la escuela: la reiterada falta de agua, tanto para beber como para limpiar baños, aulas y patios.
“De las canillas que dependen de los tanques apenas sale una gota. Sólo tenemos agua de una boca que viene de la calle, pero eso tampoco alcanza para limpiar correctamente la escuela”, se quejó el director de la 756, Carlos de la Torre.
La situación fue constatada por profesionales de la Dirección de Infraestructura Escolar. “En los tanques se encontraron 2.700 litros de reserva mientras que, de acuerdo a las normas, una escuela de 1.230 alumnos debería tener 10 mil litros”, dejaron asentado en un acta.
Humedad, goteras y apagones
La escasez de agua tampoco es el único problema con el que conviven diariamente alumnos y docentes de la escuela del barrio Las Flores. La instalación eléctrica es sumamente precaria y, cada dos por tres, toda la escuela queda a oscuras. “Los maestros deben sacar los cursos al patio y de noche directamente suspenden las clases”, contó el director.
Además, hay salones con filtraciones, humedad y rajaduras en las paredes, un aula con el piso levantado por las raíces de un árbol, puertas de madera completamente destruidas, algunas ventanas sin vidrios y sigue la lista.
Todos estos problemas fueron oportunamente comunicados a Educación, pero sin encontrar respuesta. “Padecemos todos los inconvenientes que puede tener una escuela construida hace 40 años y de a dos grados por vez. Estamos al límite, por los chicos aguantamos hasta donde pudimos, pero ya no damos más”, concluyó De la Torre.
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