ROSARIO: UNO DE LOS FUGADOS DE LA 13º ES EL ACUSADO DE MATAR A UN TAXISTA
Entre los 14 presos que se fugaron la mañana del lunes de la seccional 13ª está David Ramón “Toca” Abregó, el muchacho de 23 años que esperaba ser sentenciado por el homicidio del taxista Juan Carlos Aldana, perpetrado en septiembre de 2003. Pocas horas después de que se oficializara la novedad, el gobernador Jorge Obeid dejó entrever que la seccional 13ª “es una de las que se tuvo en cuenta para el traslado” de reclusos ante la inminente inauguración de la cárcel de Piñero y que Abregó estaba en la lista de quienes dejarían el penal rosarino pero para ser derivado a Coronda. CAsi al mismo tiempo, el padre del taxista asesinado se reunió en la sede del gobierno provincial con la jefa de policía, Leyla Perazzo, y el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa. “Me pidió el ministro (Rosúa) que no haga declaraciones hasta mañana (por hoy)”, dijo al salir de la reunión Juan Carlos Aldana padre.
La primera fuga masiva de 2006 siguió dando ayer tela para cortar. A la evasión de 14 de los 41 detenidos en la seccional de San Nicolás al 2000 y el relevo de su cúpula, se le sumó la novedad de que entre los que huyeron estaba el principal acusado del homicidio del taxista Juan Carlos Aldana, ocurrido el 15 de septiembre de 2003. Por ese crimen la fiscal Adriana Camporini pidió al juez de Sentencia Julio Kesuani la pena de prisión perpetua y el Toca Abregó esperaba escuchar su condena en los próximos días.
“La fuga de Abregó demuestra que las penas largas no sirven y cualquier detenido en su lugar se hubiera ido de la seccional 13ª, de la cárcel de Coronda o de Las Flores”, comentó la defensora del ahora evadido, la doctora Susana Zulkarneinuf. El Toca se fugó el lunes pasadas las 6.30 por un hueco de 40 centímetros de diámetro en la medianera que comparten la comisaría con el local de “Repuestos Carlitos”. Por ese lugar se fueron Abregó y 13 de sus compañeros de encierro. Al cierre de esta edición sólo tres de ellos habían sido recapturados. La fuga está siendo investigada por la División Judiciales de la policía y el juez Correccional Héctor Osvaldo Nuñez Cartelle.
Cuando Aldana padre escuchó por radio la novedad de que el asesino de su hijo estaba en la calle, se dirigió con urgencia hacia la sede de la gobernación en calle Santa Fe al 1900. Allí, sobre el mediodía, fue recibido por el ministro Rosúa y la jefa de policía, Leyla Perazzo. Aldana padre se marchó en silencio, al menos hasta hoy por la mañana. “En la reunión le dijeron que al Toca lo tienen en la mira y están a punto de agarrarlo otra vez”, confió un vocero del gremio de los taxistas rosarinos. “Si no hay novedades, hará una conferencia de prensa y los tacheros podrían adoptar alguna medida de protesta”, explicó la fuente.
Además de esperar sentencia por el homicidio de Aldana, hace una semana trascendió que el Toca había sido condenado a cuatro años de prisión por otros dos delitos cometidos durante 1999, cuando era menor. Pero el crimen que le hizo ganar notoriedad sucedió el 15 de septiembre de 2003.
Aquella madrugada, Juan Carlos Aldana, taxista de 35 años y padre de tres hijos que trabajaba para una empresa de radiotaxi, levantó en su Renault 9 un viaje en San Nicolás y Salta. Allí, según la policía, subieron el Toca, Carolina Alegre y David, éstos últimos de 17 años en ese momento. En pasaje Einstein y Garzón, a Aldana le pegaron un tiro en la cabeza después de robarle sus pertenencias. El tachero murió en el acto. Al Toca lo apresaron como autor material del crimen y en 2004 fue procesado, aunque se negó a declarar.
A partir del crimen de Aldana, los taxistas rosarinos realizaron innumerables movilizaciones, adoptaron medidas de fuerza y se reunieron con autoridades policiales y del gobierno provincial reclamando más seguridad.
Con el Toca y otros diez evadidos en la calle, los funcionarios de la administración Obeid evaluaron lo sucedido. Para la jefa de policía, en la fuga hubo dos elementos determinantes: “Uno es el exceso de detenidos y otro un componente básico de negligencia del personal que no se puede obviar, porque si los controles se hubieran hecho como se debe, la fuga se podría haber evitado”, dijo la funcionaria.
“La situación de los penales está en crisis y el mismo gobierno lo ha declarado en emergencia hace bastante tiempo”, dijo Perazzo. “Estamos esperando la conclusión de las obras carcelarias y entendemos que en poco tiempo más habremos sacado 600 presos de las comisarías rosarinas. Eso va a significar un alivio y mayor operatividad y servicios para la población en la calle”, explicó Perazzo (ver abajo).
Fue el mismo gobernador quien dijo que “este detenido (por Abregó) no estaba en la cárcel de Coronda justamente porque se tenía pensado trasladarlo al nuevo penal de Piñero junto a otros presos en iguales condiciones”. Y agrego: “La comisaría 13ª es una de las comisarías que se tuvo en cuenta para el traslado de presos a la nueva cárcel”.
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