ROSARIO: VECINOS DENUNCIAN A DOS CEREALERAS POR CONTAMINACIÓN
Los vecinos de barrio Malvinas Argentinas decidieron poner punto final a la batalla que comenzaron hace más de 10 años ante supuestos daños ambientales causados por las sustancias tóxicas que emanan de las cerealeras de la zona. Agotadas todas las instancias previas, acudieron a la Justicia y presentaron un recurso nunca utilizado hasta el momento: efectuaron una demanda masiva por daño ambiental en Rosario, invocando la aplicación de la ley general del ambiente que fue sancionada en 2002.
La demanda por daños y perjuicios imputa a las cerealeras por hechos dañosos y aboga por el cierre definitivo de Agroexport y Servicios Portuarios. Además apunta a la Municipalidad por “omisión en su deber de controlar el medio ambiente”.
Más de 180 vecinos estamparon su firma para iniciar el juicio con pruebas más que suficientes. De hecho, aseguran que en el barrio ya son más de 250 las personas que fallecieron por cáncer, y está comprobado que la sangre de los habitantes posee alta concentración de sustancias tóxicas y cancerígenas. Por algo la zona fue tildada como “el mapa de la muerte”.
Si los habitantes del barrio Malvinas ganan el litigio, las empresas y la Municipalidad deberán resarcirlos por los daños provocados y las firmas cesar su actividad.
La demanda fue presentada el lunes, coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, por los abogados Iván Cullen, Nicolás Mayoraz, Milva Sánchez y Mauricio Camapa.
Cabe aclarar que si bien en su momento Agroexport fue obligada a cesar las actividades como cerealera, según los vecinos la empresa continúa funcionando. “Por la noche se ven entrar y salir los camiones”, aseguró uno de ellos y dijo que el polvillo sigue invadiendo sus casas.
La empresa “puertas afuera” funciona como un almacenamiento de químicos, pero otro vecino, que pidió reserva de su identidad, señaló que “eso es peor, porque las sustancias tóxicas siguen allí”.
La bronca de la gente también cayó contra la Municipalidad, a la que demandaron por “no haber controlado las empresas ni la limpieza del aire, luego de que se hicieran reiterados pedidos y existieran órdenes de clausura tanto del Concejo Municipal como del mismo municipio, “que todavía duermen en un cajón”.
En su momento la Municipalidad había deslizado la posibilidad de relocalizar las empresas con el fin de instrumentar un plan de urbanización en la zona, pero nunca se llevó a cabo.
A lo largo de los años de lucha se lograron algunos pasos. “Antes no podíamos ni abrir las ventanas”, remarcaron los vecinos recordando cuando en la zona cohabitaban con seis cerealeras.
Mediciones en sangre
Las pruebas son más que suficientes cuando se observan los análisis de sangre realizados a los habitantes del barrio Malvinas Argentinas, que demostraron alta concentración de sustancias tóxicas en sangre. Además de cáncer se adjudica al polvillo emanado por las cerealeras la provocación de enfermedades respiratorias, entre otras.
También los estudios ambientales efectuados por profesionales de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Rosario y la Facultad de Bioquímica de la UNR, detectaron la presencia del plaguicida organofosforado Malathion y plaguicidas clorados como Aldrín, que superan el límite fijado por la ordenanza 5820/94 de calidad de aire de Rosario.
Sin embargo, lo más temible es que estos plaguicidas fueron prohibidos en varios países por los efectos cancerígenos, los que fueron probados en más de 20 trabajos experimentales.
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