Rosario vivió a pleno la Fiesta de la Bandera
El gobierno nacional jugó una apuesta grande en Rosario, donde intentaron reeditar, aunque a una escala menor, los festejos que se realizaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el marco del Bicentenario. Pero más allá de la oferta cultural, que estuvo a cargo de la Municipalidad de Rosario, la gestión kirchnerista hizo una puesta en escena con la instalación de carpas y móviles de varios ministerios y organismos estatales, como Anses y Pami. Sin embargo, la afluencia de gente no fue la esperada.
Desde que Cristina Fernández asumió en 2007 es la primera vez que el gobierno nacional tiene una presencia tan determinante. Hicieron falta tres aviones para trasladar al gabinete casi a pleno y a medio centenar de secretarios de Estado de diferentes áreas de la administración central.
La visita de la presidenta a Rosario estuvo desdoblada en dos capítulos. En la primera etapa, en la inauguración del muelle del Parque de España, las agrupaciones políticas alineadas al gobierno nacional no escatimaron cánticos, banderas y color político. Fue diferente en la zona del Monumento a la Bandera, donde la pretensión y el objetivo fue tratar de restarle tinte partidario al aniversario 190 de la muerte de Manuel Belgrano.
“Lo importante es que se inauguró un espacio público que podrán disfrutar todos los rosarinos sin ninguna diferenciación. Es muy importante cuando se crean y se generan espacios para todos”, afirmó la presidenta, quien después del breve corte de cintas, acompañada por el gobernador Hermes Binner y el intendente Miguel Lifschitz, se trasladó hasta las vallas para saludar a los militantes y simpatizantes peronistas que la esperaban con banderas y bombos.
El gobierno nacional financió las obras de reconstrucción de ese muelle (unos 55 millones de pesos) que se derrumbó el 13 de marzo de 2005.
Hasta ahora todo ese espacio central, a sólo unos metros de las escalinatas del complejo del Parque de España, estaba cerrado al público.
En el río Paraná dos barcos fondeados del Sindicato de Dragado y Balizamiento saludaron a la presidenta con globos gigantescos.
En el Monumento
Después la presidenta se trasladó hasta el palco oficial dispuesto sobre avenida Belgrano. Como parte de la estructura protocolar de las actividades, la jefa de Estado saludó a la Agrupación 20 de Junio para luego entonar el Himno Nacional.
Unos minutos después el arzobispo de Rosario, monseñor José Luis Mollaghan, hizo la tradicional invocación religiosa en la que pidió “a Dios que nos sostenga para caminar con esperanza hacia un futuro grande de prosperidad y de paz en este Bicentenario de la patria”. Después de las palabras del arzobispo la orquesta de Niños de Barrio Ludueña interpretó la canción “Saludo a la Bandera”. Lifschitz fue el primero en iniciar la ronda de discursos previstos en el acto. El intendente de Rosario evitó las críticas al gobierno nacional y pidió que los argentinos prioricen una “la batalla de la solidaridad para que todos podemos ganar y la bandera celeste y blanca nos cubra a todos”.
También reiteró el pedido que se concreta todos los años de que el 20 de Junio sea declarado por el Congreso feriado no trasladable en todo el país. A esa solicitud también se plegó el gobernador Hermes Binner, quien en su alocución exaltó la figura de Manuel Belgrano, “uno de los padres de la Patria. Su legado sigue pendiente. En la síntesis de su pensamiento expresaba la educación primaria para todos. Sin una educación a la altura de las necesidades del país nada podrá hacerse”, aseguró el mandatario provincial, y agregó: “Un 20 de Junio como hoy de 1820 murió el hombre Manuel Belgrano, pero no sus ideales. Este día es apropiado para que renovemos las ideas de una Argentina libre, solidaria y transparente”.
Combatiente de la libertad y la igualdad
Por su parte, la presidenta dijo que “no podía estar ausente en Rosario en este 20 de Junio del Bicentenario. Aquí estamos recordando la figura de quien fuera uno de los padres de la Patria. Pero yo no quiero recordarlo únicamente como el creador de la Bandera.
“Atrás de la maravillosa obra hay otras cosas tan o más importantes que muchas veces se nos sustraen de la historia. Belgrano era por sobre todas las cosas un combatiente de la libertad y de la igualdad. No siendo militar, sino un joven abogado tomó las armas para defender la Patria. La liberación hubiese sido imposible sin él y sin el éxodo jujeño.
“Los pobres fueron atrás de Belgrano, pero algunos ricos que se negaron a quemar lo que tenían y negociaron con el enemigo fueron fusilados por el creador de la Bandera. Se han olvidado esa parte de la historia, como si la historia argentina hubiese estado llena de dulcificación”.
En otro tramo del discurso, la presidenta sostuvo que “cuando hay que tocar intereses y ejercer la solidaridad con los pobres hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen. Porque si no la solidaridad es un ejercicio retórico. Quiero una Argentina de políticos que se jueguen junto al pueblo sin importar que nos cuesten cosas, como le costó a Belgrano. Todos los que enfrentan esos intereses mínimos pero concentrados dejan cosas en el camino, como el dolor de sentirse injuriado por pensar diferente”.
Más adelante dijo que “hoy la Argentina ha logrado el crecimiento más importante de los últimos 200 años. Pero aún falta mucho, porque hay que hacer más escuelas, caminos y casas para los que no tienen la posibilidad de volar en avión o andar en su auto”, señaló.
Desfile
Posteriormente a los discursos se inició el desfile militar, que comprendió a efectivos del Ejército, Armada, Liceo Aeronáutico, Prefectura, Gendarmería, Prefectura Naval, oficiales de la reserva y los ex combatientes de Malvinas. Por el Ejército desfilaron efectivos del Batallón de Arsenales 603, Batallón de Ingenieros 1 y Batallón de Ingenieros Anfibios; por la Armada lo hicieron integrantes de la Base Naval Fluvial de Zárate; a quienes siguieron los cadetes del Liceo Aeronáutico Militar de Funes.
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