ROSARIO Y SANTA FE RECLAMARON POR EL FIN DE LA IMPUNIDAD
Una multitud que superó holgadamente las diez mil personas repudió ayer en Rosario el genocidio de la dictadura procesista que usurpó el poder el 24 de marzo de 1976. Respondiendo a la convocatoria de la Multisectorial, una compacta columna que se extendió a lo largo de casi doce cuadras marchó desde la plaza San Martín hasta la nave central del Monumento a la Bandera, donde se realizó el acto.
La enfervorizada concurrencia -que superó notoriamente a la que se congregó el año pasado durante la misma conmemoración- estalló en reiterados aplausos y cánticos durante la lectura del documento oficial, clamando por mantener viva la memoria colectiva y exigiendo acabar con la impunidad. También reclamó a viva voz por un definitivo juicio y castigo a los responsables del mayor holocausto de la historia argentina.
A partir de las 18, lentamente se fueron congregando los manifestantes en la plaza San Martín, en su mayoría pertenecientes a las más de cien organizaciones que participaron, portando sus pancartas identificatorias. Conforma la Multisectorial un amplio espectro de agrupaciones sociales, sindicales, estudiantiles, de derechos humanos y partidos de izquierda.
A las 18.45, se realizó desde un micrófono instalado en la plaza un breve homenaje a Sandra Cabrera, la militante de Amar asesinada en un confuso episodio aún no esclarecido. Una compañera de Cabrera en el gremio que agrupa a las meretrices rosarinas aseguró que el nombre de la sindicalista “seguirá siendo bandera de lucha, hasta lograr el esclarecimiento y que se juzgue y castigue a los responsables” de su muerte.
A las 18.50, la extensa columna se puso en marcha desde San Lorenzo y Dorrego, encabezada por las Madres de la Plaza 25 de Mayo, Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas, APDH e Hijos. Un grupo de madres y familiares portaban un cartel con fotografías y nombres de varios de los desaparecidos rosarinos y la leyenda “¡Compañeros, presentes! ¡Hasta la victoria siempre!”.
A lo largo de la caminata por calle San Lorenzo, los manifestantes lanzaron bombas de estruendo y entonaron diversos cánticos, que fueron muy aplaudidos por vecinos desde los balcones y por numerosos caminantes que decidieron sumarse a la marcha.
Entre los estribillos que se escucharon, fueron los más cantados aquellos que clamaban: “Como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar” y “Vamos compañeros, hay que poner un poco más de huevos, los compañeros son nuestra memoria, y siguen con nosotros hasta la victoria”.
Cuando la columna arribó a la plaza 25 de Mayo, al pasar por la catedral -que tenía una discreta guardia policial, así como la sede local de la Gobernación y de la Municipalidad-, los manifestantes descargaron su repudio a la Iglesia por su complicidad con el genocidio: “¡Ustedes callaron cuando se los llevaron!”, bramaron miles de voces.
Monumento desbordado
A las 19.50, se produjo el arribo a la nave central del Monumento que quedó desbordado por la multitud, incluyendo el propileo triunfal. Incluso hubo una numerosa columna que no pudo ingresar y debió permanecer en la calle Córdoba, viéndose obligada a escuchar el desarrollo del acto por los altavoces.
Estuvieron presentes el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Víctor Aliprandi; el intendente, Miguel Lifschitz; el secretario de Gobierno municipal, Juan Carlos Zabalza, y el presidente del Concejo Municipal, Agustín Rossi, entre otros funcionarios provinciales y municipales.
El documento unitario del acto, que fue leído por Darwinia Gallicchio (Madres) y José Rigatusso (Hijos), aseguró en uno de sus párrafos que “el golpe de Estado del 24/03/76 fue producto de la decisión de los grupos económicos monopólicos de nuestro país, asociados con el capital financiero internacional, con el propósito de frenar el auge de las luchas populares de la década del 70 e imponer un siniestro plan económico en perjuicio del pueblo”.
En su tramo final, el texto afirmó que “el camino está en la lucha y la memoria de los proyectos políticos y sociales que impulsaron nuestros compañeros desaparecidos, los que viven en las luchas del pueblo”.
El acto finalizó cuando desde el micrófono un miembro de Hijos exclamó: “¡Treinta mil desaparecidos!”, y la multitud respondió “¡Presentes!”.
Este contenido no está abierto a comentarios

