ROSARIO YA SE SUMÓ A LA CONTIENDA PARA SER CAPITAL MUNDIAL DEL LIBRO
El gran sueño está lanzado, ahora habrá que cruzar los dedos, y esperar. Al menos hasta mediados de octubre, cuando se realice la Asamblea Anual de la Organización de Naciones Unidas (ONU), donde se decidirá la sede de la “Capital Mundial del Libro 2007”, y donde, está confirmado, Néstor Kirchner será uno de los cinco presidentes que tomará la palabra. Rosario se postuló ayer oficialmente para convertirse en capital mundial y para lograrlo deberá competir con Bogotá (Colombia), Amsterdam (Holanda), Coimbra (Portugal), Dublín (Irlanda) y Viena (Austria).
Si logra ser electa, la ciudad será sede durante todo ese año de una larga agenda de eventos culturales de carácter internacional entre los que se destacan ferias, congresos y encuentros de editores.
Lo cierto es que Rosario no está sola en esta cruzada, ya que el gobierno nacional comprometió ayer un firme apoyo a su postulación. “Es una candidata con buenas chances”, se ilusionó el ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, y, por supuesto, todo el Ejecutivo municipal, encabezado por Miguel Lifschitz, quienes dijeron presente en el stand Nº 620 del Ministerio de Educación de la Nación, pabellón azul, de la 31a Feria del Libro de Buenos Aires.
La presencia de Kirchner hablando en la Asamblea casi en el mismo momento en que se decida la candidatura será la carta más fuerte de la Argentina. Claro, ese trance no estará exento de rosca política o discretas negociaciones. Pasando en limpio -explicaron a La Capital especialistas en negociaciones de alto vuelo internacional-, los países votarán a favor de Rosario “siempre que la muñeca política de la Cancillería y el staff presidencial sean convincentes y además, entreguen cosas a cambio. Será final abierto, las otras cinco ciudades también juegan”, destacaron.
Para ir imaginando lo que podría suceder en Rosario, en caso de pegar un nuevo golpe cultural de carácter internacional -después del éxito del Congreso Internacional de la Lengua Española- la secretaria de Cultura municipal, Marina Naranjo, presentó ayer en la Feria del Libro un resumen de las actividades más importantes a realizar en 2007: Feria Internacional del Libro, los encuentros Internacional de Editores de Libros, Latinoamericano de Mujeres Editoras y de Bibliotecas Populares; Proyecto Bibliotecas al Sol y Plaza de Papel, Programa de Comercialización Cooperativa, Programa Rosario Ciudad Escrita y Congreso Internacional del Libro para Niños.
A diferencia del Congreso de la Lengua Española, que concentró en pocos días una enorme agenda de actividades, la designación como Capital Mundial del Libro implicaría para Rosario una agenda extendida a lo largo de los 12 meses, manteniendo a la ciudad como foco de atención con obvios beneficios secundarios para toda la comunidad, aun para quienes estén completamente ajenos a la actividad del libro.
Filmus aseguró ayer que en la Asamblea de la ONU que se realizará en octubre “se peleará con toda la fuerza para que Rosario sea elegida”.
Por su parte, Lifschitz agradeció la evidente energía que están disponiendo desde el Palacio Pizzurno a favor de la candidatura. “Fuimos una ciudad industrial y comercial, ahora nos estamos convirtiendo, también, en un polo cultural. La expansión del libro es de sumo interés para Rosario, y está en coincidencia con la política del gobierno nacional que, sin dudas, promueve el desarrollo del libro y de la lectura”, indicó.
Luego, en exclusiva con La Capital, el intendente celebró la madurez política que está alcanzando la Argentina. “Que sean gobiernos de distintos signos políticos -el municipal, provincial y nacional- no nos impide trabajar por un objetivo común, son políticas de Estado”, resumió.
La distinción que busca la ciudad ya la obtuvieron Madrid (2001), en la primera edición, y luego Alejandría, Nueva Delhi, Amberes, Montreal (este año) y Turín, que será la capital de 2006.
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