ROSATTI LE COMUNICÓ AL PRESIDENTE QUE NO SERÁ CANDIDATO
Una sola certeza existe en el complicado escenario electoral que la Casa Rosada tiene en Santa Fe. El ministro de Justicia, Horacio Rosatti, le hizo saber ayer al presidente Néstor Kirchner que no será candidato a diputado por el PJ del distrito y el Gobierno sigue sin encontrar un nombre para enfrentar en las elecciones del 23 de octubre próximo al frente encabezado por el socialista Hermes Binner.
Cerca de Kirchner aseguran que el Presidente tenía ayer un profundo malestar por la sorpresiva negativa de Rosatti. Por ello, en el Gobierno no descartan que Rosatti sea apartado de la cartera de Justicia en el próximo cambio de gabinete nacional.
En tanto, en la Casa Rosada trascendió que un candidato para encabezar la lista del Frente para la Victoria que formará el PJ podría ser Alberto Hammerly, nativo de la ciudad de Santa Fe y ministro de Obras Públicas del gobierno provincial de Jorge Obeid. Hammerly es un hombre de confianza del senador Carlos Reutemann.
El segundo lugar de la nómina podría recaer en Silvestre Begnis, ministro de Salud provincial, de origen radical y oriundo de Rosario, donde tiene buena imagen. Se trata del hijo del ex gobernador santafesino desarrollista Silvestre Begnis (1973-1976).
En Balcarce 50 dicen que el nombre de Begnis fue propuesto por el ministro de Salud, Ginés González García, cuyo equipo integró. Sin embargo, en el PJ provincial aseguran que Begnis es resistido por pertenecer al radicalismo y haber sido candidato a vicegobernador por la UCR.
Lo cierto es que las nóminas santafesinas deben contener, por lo general, nombres identificados con las ciudades de Rosario y Santa Fe, la capital provincial, que son los dos polos electorales clave.
Por ello Kirchner procuró tentar a la vicegobernadora, María Eugenia Bielsa, fuerte en Rosario, y a Rosatti, reconocido en Santa Fe. Pero ambos rechazaron la oferta. La fortaleza de Binner, por ejemplo, radica en la buena imagen que dejó como intendente de Rosario.
La indefinición en Santa Fe puso entonces de relieve las diferencias que existen entre la Casa Rosada y el ministro: según altas fuentes oficiales, Rosatti rechazó formalmente sólo ayer el pedido de Kirchner para encabezar la lista de postulantes.
En el entorno del ministro minimizaron la situación y dijeron que si bien se conversó de la situación en la provincia, el pedido por parte de Kirchner nunca fue concreto. Lo que sí reconocieron es que, en cualquier caso, Rosatti no estará en ninguno de los lugares de la nómina de postulantes a los cargos legislativos.
“NADA EN CONCRETO”
“Esa posibilidad está descartada. Igual, el ministro no se baja de una lista que nunca integró ni de un lugar al que nunca se subió, porque aunque hubo tanteos, nunca le terminaron de pedir nada en concreto”, dijo a LA NACIÓN un funcionario con despacho contiguo al de Horacio Rosatti.
En tanto, cerca de Kirchner aseguraron a LA NACION que “Rosatti no podrá contar de aquí en más con la simpatía del Presidente”.
Nadie se animó a afirmar a rajatabla que el ministro dejará en breve su cargo, pero no sería descabellado pensar que Kirchner aprovecharía el recambio general de gabinete que realizará tras las elecciones para remover a Rosatti. En ese cambio, el Presidente debería reemplazar al canciller, Rafael Bielsa, y a otros ministros que podrían ser candidatos en sus provincias.
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