ROSATTI VIAJA A WASHINGTON PARA UN NUEVO RUMBO EN EL CASO AMIA
“Este gobierno no tiene nada que ocultar”. Horacio Rosatti, ministro de Justicia, será junto a otro santafesino, Rafael Bielsa, encargado de asumir la responsabilidad del Estado argentino en el caso AMIA, el 4 de marzo en Washington, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Hasta allí llegó en su momento la denuncia de Memoria Activa y el Cels.
“El Estado ha mentido”, reconoció sin rodeos el ministro de Justicia, en línea con la sentencia del juzgado oral 3 que en setiembre del año pasado absolvió al reducidor de autos Carlos Telleldín y a los cuatro ex policías bonaerenses, y en cambio promovió acciones contra el juez Galeano, el ex ministro Corach, Hugo Anzorreguy y algunos ex diputados (Carlos Soria, Federico Storani, Carlos Alvarez).
Los 10 años que pasaron desde el atentado, que en 1994 dejó 85 muertos y más de 300 heridos, son para Rosatti “inexcusables”. El ministro señaló que esta nueva instancia ante la CIDH (el Estado ofrecerá resarcimientos y comprometerá nuevas investigaciones) suponen un nuevo “compromiso para actuar conforme a estándares internacionales”.
– ¿Qué significa aceptar la responsabilidad del Estado por denegatoria de justicia en el caso AMIA?
– Es un punto de inflexión en lo que ha sido la conducta del Estado argentino en este tema. Como ha dicho el tribual oral, hasta hace poco tiempo su actitud había sido reticente, de encubrimiento de los hechos desvío de la investigación. Esto supone asumir las consecuencias y tomar en serio los compromisos internacionales, como la Convención Interamericana sobre Derechos Humanos
– El tribunal oral habló de oscuros intereses de gobernantes espurios. ¿Se tiene que investigar la gestión de Menem?
– Se tiene que comprometer a aportar los datos que permitan esclarecer el hecho y ventilar las responsabilidades de todos los funcionarios políticos y judiciales. De hecho el juez interviniente en la causa (Galeano) está suspendido y hay pedidos de jury de otro de los jueces. Hay presentaciones de la Oficina Anticorrupción, y de la Unidad AMIA -que dependen de este ministerio- para profundizar el caso y llegar a los responsables políticos de la más alta jerarquía.
– En algún momento Memoria Activa sostuvo que la vacante del cargo de director de investigaciones de la OA inhibía el impulso de acciones penales
– La conducta de la OA y la unidad AMIA ha sido satisfactoria, incluso a juzgar por la propia organización no gubernamental que usted cita. De modo que el compromiso que se va a asumir en Washington es fortalecer no sólo la unidad de investigación AMIA sino contribuir al grupo de fiscales que llevará va a recomenzar la investigación sobre las pistas que no se analizaron, con la dirección del Procurador Righi. Nosotros estamos dentro del Poder Ejecutivo pero vamos a colaborar con ellos.
– Cuando se conoció el fallo del tribunal oral, usted habló de pistas intactas. Ahora las señala una vez más. ¿Se refiere al ex espía iraní que denunció el pago a Menem?
– No quisiera incursionar en temas que corresponde dilucidar al grupo de fiscales. Pero he manifestado que hay pistas intactas que no fueron destruidas y hay cursos de investigación que permiten ser razonablemente optimistas sobre el análisis del fondo de la investigación: quién cometió el atentado, a quiénes respondía y cómo se financió, además del tema del encubrimiento que es posterior, no menos grave.
– ¿La actuación del juez Bonadío -que investiga el encubrimiento- está en la mira?
– La OA y la unidad AMIA han cuestionado la actuación del juez. Yo no he calificado a nadie y no lo voy a hacer en este caso, pero el Consejo de la Magistratura también tiene los antecedentes del caso para ver si su comportamiento ha sido el correcto o ha habido reticencias.
– ¿Está llegando un funcionario judicial suizo para revisar los requerimientos sobre las cuentas de Menem o la que maneja Ramón Hernández en Suiza?
– Este es un caso que lleva el juez Oyarbide y la Unidad AMIA, junto a la OA, han realizado presentaciones hace pocos días, instando a este procedimiento que ya lleva mucho tiempo y ha resultado muy confuso, por lo menos para la gente común.
Llegar a la verdad
Rosatti no eludió la pregunta, pero apeló a una frase de bolsillo entre los abogados, y con la prudencia del caso. “No tengo una respuesta acertiva. Hay dos obligaciones en el derecho: la del resultado y la del medio. Uno tiene que hacer lo posible para llegar al resultado correcto y aquí se ha hecho lo imposible para no llegar a la verdad. Ahora estamos en una gestión que quiere llegar a la verdad; con inteligencia, astucia y valentía, pienso que se puede llegar”.
¿Quedan registros por develar?
La apertura de los registros de la Side y el confuso episodio de casetes perdidos obligan a preguntar si hay más elementos entre los registros del Estado. “Es lo que están pesquisando, fundamentalmente, los fiscales que están trabajando. No quisiera ser imprudente e incurrir en un exceso verbal, pero están trabajando con la Side”, explicó Rosatti ante la consulta.
“Algunas carpetas -dijo- han sido analizadas por la Unidad AMIA y otras todavía no. Es importante saber que la información no está disponible esperando ser encontrada, sino que hay que trabajarla. No hay una caja de Pandora donde está todo, sino que hay elementos para seguir una hipótesis de trabajo que incluso la Unidad AMIA ya le ha presentado al juez Canicoba Corral”.
Consultado si la amenaza de nuevos atentados podía condicionar la profundidad de la nueva investigación, Rosatti respondió que “no inhibe la acción. Dentro de los tópicos que están sujetos a análisis en esta reunión de Washington está justamente tomar todas las prevenciones, que competen al ministerio que tiene a su cargo la seguridad. Pero a partir de este acuerdo deben tomarse una serie de medidas o recaudos que dificulten que estas situaciones vuelvan a producirse. Consultado sobre la colaboración de Interpol y otros organismos de inteligencia estatales, el ministro apuntó que “el caso es muy complejo. Esto podría ser respondido mejor por los fiscales que llevan la investigación por pedido de Canicoba Corral. Ellos son prudentemente optimistas sobre la posibilidad de llegar al fondo de la cuestión y sobre el encubrimiento”.
Nuevo proyecto de Código Penal
-¿El gobierno enviará finalmente una modificación a la tan criticada reforma del Código Penal en el caso de la prescripción de las causas?
-La reforma de la reforma, dice usted. Sí, estamos enviando la semana próxima una modificación que tiene más que ver con la reticencia de los imputados a favorecer la acción de la justicia que con la negligencia de los jueces.
La ley en sí misma es un paso adelante, porque antes había una expresión que cada juez interpretaba como quería: jueces minimalistas que decían que el único acto interruptorio debe ser la condena, y otros jueces que decían que cualquier acto procesal interrumpe. Había un mínimo y un máximo y en el medio el reo, o el inculpado que no sabe si le va a tocar un juez minimalista o un juez maximalista, si su proceso va a durar 15, 20 o dos años.
Esto violenta el principio de igualdad ante la ley que supone que todos tenemos que tener el mismo trato. Asumimos que los jueces puedan tener criterios diferentes en algunos temas, pero acá esta en juego la libertad de las personas, entonces esto tiene que estar claro. Dentro de las causales que plantea la ley hay algunas hipótesis que yo creo que no fueron tenidas en cuenta, que son aquellas en las cuales es el propio inculpado quien se muestra remiso a someterse a la justicia: casos de rebeldía, cuando hay un trámite de extradición, porque el reloj de la prescripción no puede jugar a favor de una persona que no quiere someterse a la Justicia.
-Como podría ser el caso de Menem y su autoexilio en Chile.
-Bueno, yo nunca doy nombres propios, pero uno cuando legisla tiene que pensar hacia delante. Si una persona se oculta, no se puede encontrar y pasado el tiempo viene con el escrito y el plazo se cumplió. Esas son hipótesis que no contempla la ley… con todo, para mi la ley es un paso adelante.
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