ROSSI: "SIEMPRE HAY AVIVADOS EN LAS PROTESTAS"
El gobierno analiza “detenidamente” los hechos ocurridos ayer, frente a la sede del Arzobispado, donde una manifestación de inundados mantuvo prácticamente acorralado a Jorge Obeid durante tres horas.
El subsecretario de Seguridad Pública, Alejandro Rossi, calificó los episodios como “graves” pero aclaró que “no se justifica, al menos por ahora”, un sistema especial de custodia para el mandatario provincial.
En diálogo con El Litoral, consideró que hasta el momento no poseen información para pensar que lo ocurrido “no fue un hecho aislado o espontáneo”, y aseguró que en el ámbito gubernamental no tenían “información o indicios” de que se podía suscitar una situación violenta.
A su entender “fue una combinación de factores: Jorge Obeid cruzó la calle en el mismo momento en el que los inundados se estaban manifestando en la calle”. De este modo, evitó tildar de error político o estratégico la concreción de la audiencia de Obeid, el mismo día en el que los actos de los inundados ya estaban programados. “Fue una coincidencia”, opinó.
UNA PROTESTA CONFUSA
El funcionario reconoció cierta “cuota de legitimidad” en la manifestación que ayer registró hechos violentos, pero también advirtió sobre la presencia de “algunos avivados” que aprovecharon la situación.
“La protesta tiene ese problema: está muy poco conducida por referentes que expresen claramente los reclamos o que manifiesten con claridad y equidad lo que se está pidiendo”.
Rossi repitió que es difícil precisar “hasta qué punto los que se concentraron eran realmente damnificados” y sostuvo que esa condición “muchas veces dificulta encontrar un canal de diálogo adecuado”.
“Hay gente que protesta genuinamente, pero hay otros a los que no les interesa que los problemas se resuelvan; hay avivados”, insistió.
Desde su punto de vista, la protesta de ayer “fue genuina al principio”, pero “la violencia que se dio después no fue con intereses legítimos”.
“Las movilizaciones en la ciudad se dan por una combinación de pobreza, desempleo e inundación. Y hay quienes aprovechan eso y se suman al reclamo”.
Rossi descartó “alguna planificación política” en los hechos de ayer porque “el gobernador se mueve con bastante privacidad en su agenda y no creo que la audiencia con Mons. Arancedo se hubiese conocido con demasiada antelación, como planear estos hechos”.
Pero volvió a subrayar que “siempre están los que se aprovechan e intentan llevar agua para su molino a caballo de la legitimidad de estas marchas”.
El funcionario evitó identificar a esos “vivos” que se mezclan en la protesta legítima, aunque dio pistas. “Hay de todo: personas que podrían haber tenido alguna representación política; hay hasta delincuentes, choros y chantas”, disparó el subsecretario de Seguridad.
“Son vivos -repitió- que están tratando de sacar provecho de la situación. Pero creo que están bastante detectados por nosotros y por los mismos dirigentes de las entidades que llevan adelante las protestas”.
Paralelamente, José Luis Campos, de la Coordinadora de Barrios Inundados, reconoció, en declaraciones a la prensa, que “hubo infiltrados pertenecientes a distintos partidos políticos” que ayer se mezclaron en la movilización.
POLITICA EN LOS CORTES
En cuanto a los cortes de calle que se registraron durante toda la tarde de ayer y la mañana de hoy en los principales accesos a la ciudad, Rossi dijo que la policía tiene la instrucción de actuar “comprendiendo la delicada situación social que hoy vive la ciudad de Santa Fe”.
“Pero ésta no es una carta blanca para que en la protesta se haga cualquier cosa o se cometa algún ilícito”, aclaró. El funcionario precisó en este sentido que no pasarán desapercibidos “quienes cometan delitos comunes”, aprovechando el marco de una movilización.
Aseguró que se abrirán todos los sumarios que correspondan, tal como se hizo ayer a partir de la agresión a dos periodistas y a un agente policial.
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