ROSÚA: "NO ES UN CAMBIO DE FIGURITAS"
El ministro Roberto Rosúa, dijo que el gobierno busca acercar la policía a la gente para recuperar la confianza de la población en la fuerza.
Para ello aseguró que se hará una tarea de prevención más eficaz y se hará notar que la lucha contra la corrupción policial desde el gobierno es real.
El funcionario anunció que en cada barrio habrá un funcionario político para recibir denuncias contra los policías de la comisaría del lugar.
—¿Habrá realmente otra policía o se trata apenas de un cambio de nombres?
—No es un mero cambio de figuritas. Aunque tampoco haya muchas alternativas dado que los nombres de los jefes policiales están dentro de la grilla policial. Lo importante es cuando esos nombres son capaces de receptar la dirección política que se les da y de ponerla en marcha.
—El comisario Pallavidini era el segundo de la doctora Perazzo y hay quienes dicen que era él quien manejaba la fuerza.
—Eso es una ficción. La doctora Perazzo tiene una fuerte personalidad y aunque Pallavidini hubiera pretendido manejarle la fuerza no hubiera podido. En una cultura policial significa un freno tener un jefe encima, al que se le está subordinado. No es lo mismo Pallavidini como segundo que como jefe.
—¿Por dónde pasa ahora esa dirección política de la que habla?
—Que se cumplan los lineamientos fijados por el gobierno en cuanto al trato de la policía con la sociedad.
—¿Por qué, entonces, tuvo que sacarla a la doctora Perazzo?
—No hubo que sacarla. Ella decide presentar su renuncia porque advierte que la situación de Reconquista y otras anteriores le habían generado un desgaste. Desde la toma de la jefatura de Rosario ella misma advierte que comienza ese desgaste interno. Además, estaba cansada y nos lo había dicho. Comprendió que no estaba dispuesta a dar algunos pasos que había que dar.
—¿Cuáles eran esos pasos?
—Tener que sacar a determinada gente.
—Se dice que con Pallavidini llega un sector de mano dura, ¿eso es cierto?
—No. Con Pallavidini lo que llega es una estricta supeditación al poder político. Más que la amiga Perazzo. Es verticalista y lo ha demostrado. Asumió bien el papel de funcionario político, cosa de la que no se había imbuido bien la doctora Perazzo. Se busca una mayor eficacia.
—¿Mayor eficacia no podría ser sinónimo de mano dura?
—De ninguna manera. Acá se trata de reconstruir un notorio disciplinamiento interno. Reajustar los resortes que se habían aflojado es clave porque sin ellos no se puede poner en marcha ningún plan sea preventivo o reactivo.
Esto trae aparejado un incremento de la actividad y la búsqueda de eficacia. Pero no es a cualquier precio.
Este contenido no está abierto a comentarios

