ROSÚA PROMETE INCORPORAR DOS MIL AGENTES
Mientras en Rosario los taxistas clamaban por mayor protección, el gobernador Jorge Obeid encabezó ayer una reunión de gabinete ampliado en la Casa Gris donde la seguridad fue el tema excluyente: están en preparación cuatro proyectos de ley que deberá convalidar la Legislatura provincial, para modificar la ley orgánica y la del personal policial. Concientes de la “alta situación crítica” que se vive en Rosario y Santa Fe, el ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, sostuvo que el mandatario provincial garantizó “los recursos para avalar un plan operativo que prevé una fuerte presencia policial con vehículos, armas largas y chalecos antibala”, y que contempla la compra de 300 camionetas y la incorporación de unos 2.000 nuevos agentes.
“Cuando hay una fuerte presencia policial hay una sustancial disminución del delito. El problema es poder mantenerla”, reflexionó el funcionario, atento a una experiencia piloto del programa que se está llevando a cabo en la capital provincial.
El encuentro del gabinete ampliado se desarrolló ayer por más de tres horas con la asistencia casi perfecta de los funcionarios de primera línea e incluso de algunos legisladores nacionales y provinciales. Después de una introducción del gobernador, se escucharon los planes de acción de los dos nuevos ministros del elenco de gobierno: Rosúa y Roberto Ceretto, de la Producción, así como los lineamientos a futuro por parte de la ministra de Salud, Claudia Perouch.
Luego de la reunión, el titular de la caretera política expuso los aspectos de “un plan de seguridad que abarca una acción sobre lo operativo policial, un programa sobre reformas estructurales de la policía de la provincia a través de tres leyes, eventualmente cuatro, en que se desglosa toda la posición que originariamente se sostuvo en el primer gobierno de Obeid. Ahora se están elaborando los detalles para remitirlo en tiempo breve”.
Durante la reunión de gabinete, Rosúa y sus colaboradores esbozaron un cuadro de situación de “la alta crisis con características locales” en Santa Fe y Rosario. “En el plano policial –dijo– hay una respuesta que es la de volcar muchos efectivos policiales en un plan ordenado, que se llama el plan de las cuadrículas”, que se explicará en el momento que se ponga en marcha. El programa consistirá en una “fuerte presencia policial, armas largas, puntos fijos, puntos de rotación, y que hemos experimentado en la ciudad de Santa Fe y que deben haber notado en las esquinas, con policías con armas largas, chalecos antibalas y demás elementos”.
Por tal motivo, dijo que la respuesta desde el punto de vista operativo policial “pasa por aumentar el número de policías y de vehículos. Nosotros hicimos una muy ambiciosa presentación y yo sé que la provincia no está en condiciones de poner todos los recursos que pedimos, pero nosotros somos grandes pedigüeños, y estamos seguros, porque el gobernador lo ha dicho, que los recursos necesarios están”. En ese sentido, dijo que el programa contempla la adquisición de 300 camionetas y además un número cercano a las 2.000 incorporaciones, algunas de las cuales ya están listas, porque hay 600 en los centros de instrucción que salen en mayo, y hay otros 200 que saldrán dentro de tres meses. Además, existe la posibilidad de cubrir 400 vacantes que se van a producir como consecuencia de retiros y cesantías.
“Un chico que dispara a un taxi en marcha rompe todos los esquemas de protección”
El ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, reconoció que hubo “una gran conmoción difícil de resolver” ante el asesinato el viernes pasado del taxista rosarino a manos de un chico de 16 años. “Todo lo que se había discutido entre el Ministerio de Gobierno y el Concejo Municipal era la protección del taxista a partir de cuando los pasajeros delincuentes suben y tratan de asaltarlo. En este caso fue un taxi que llega a la esquina y cuando advierte algún signo riesgoso y pretende seguir la marcha, un chico de 16 años, armado de un revólver, le tira y lo mata. Es decir, rompe todos los esquemas de protección del taxista”, razonó el jefe de la cartera política.
En ese marco, señaló que eso demuestra otra cosa: “¿Qué el taxista está indefenso? Es una profesión de alto riesgo y esto habrá que estudiarlo con ellos, hoy (por ayer) han estado reunidos en la búsqueda de la mejor manera de protegerlos”.
Pero agregó que a él ese episodio lo lleva a otra reflexión: “Cuando hay jóvenes de 16 años, armados, que deambulan en el delito, estamos en presencia de una situación que genera preocupación, miedo y en consecuencia una de las propuestas que he formulado en la reunión de gabinete es que no podemos agotar un tema de seguridad en la acción policial, sino que debe interdisciplinarse con Promoción Comunitaria y con los ministerios de Educación y Salud, en la búsqueda de ir resolviendo los problemas de la juventud, no sólo con la acción represiva sino la acción educativa, y en lo posible en el contexto familiar”.
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