ROXANA LATORRE ACUSÓ AL GOBERNADOR OBEID DE NO DEFENDER DEBIDAMENTE A REUTEMANN
La senadora nacional Roxana Itatí Latorre le echó un poco más de nafta a esa hoguera permanente que es la interna del justicialismo provincial y se despachó contra el gobernador Jorge Obeid, a quien veladamente acusó de no defender como correspondería al hombre que ocupa en centro del escenario partidario: el ex gobernador Carlos Alberto Reutemann.
Además, Latorre aprovechó la ocasión para ubicar al actual senador nacional entre los dirigentes que mejor sintonía tienen con el gobierno nacional, para así desbaratar las sucesivas apariciones de otros dirigentes del PJ en la carrera hacia la gobernación santafesina. Carrera de la cual, según la senadora, el ex piloto de Fórmula 1 no se bajó.
Las declaraciones de Latorre, que fueron vertidas en una larga entrevista telefónica con el programa “Todo pasa” (LT10), se suman así a las muchas versiones que circulan en torno al comportamiento electoral del senador Reutemann (ver notas relacionadas).
En orden cronológico, la mujer que acompaña al ex piloto de Fórmula 1 en el Senado de la Nación aseguró que sus declaraciones responden exclusivamente a su opinión personal. De esta manera, la senadora se despegó –o intentó despegarse– de su imagen de “vocera del Lole”, construida a lo largo de los últimos años. “Cuando yo aparezco en la prensa, es exclusivamente con opiniones personales de las que me hago cargo”, explicó. “Y la no aparición de él (por Reutemann) es general”.
No obstante su condición de “no-vocera”, Latorre dijo que, según las conversaciones que mantuvo con Reutemann, el ex piloto va a seguir acompañando las políticas del gobierno de Néstor Kirchner. Y agregó que “más allá de que difiere (con el presidente) en algunas cuestiones”, el Lole considera que esas diferencias son menores y destaca la tarea que le tocó en suerte al santacruceño, de “sacar del infierno” al país que recibió tres años atrás.
Latorre dijo que el propio Reutemann decidirá desde qué lugar acompañará al presidente el año que viene, cuando las elecciones dominen del todo la escena política provincial y nacional. Así, la senadora desmintió las notas publicadas por los matutinos porteños La Nación (hoy) y Página/12 (el viernes último), que dan cuenta de la decisión del ex gobernador de no buscar un tercer mandato en la provincia. “Supongo que quien escribió eso se hará responsable”, amenazó Latorre. “Yo a eso (por la supuesta renuncia del Lole a su candidatura) no lo escuché nunca”.
En cambio, la senadora justicialista dijo haber escuchado de boca del propio Reutemann su “insatisfacción respecto de algún sector de la dirigencia provincial” del partido. Consultada sobre cuál es, concretamente, ese sector, Latorre dio algunos rodeos respecto de las nociones que se manejan sobre esa entelequia tan promocionada llamada “la nueva política” y luego disparó: “Él les dio la posibilidad a muchos dirigentes; algunos honraron sus cargos y otros no. Y yo entiendo que, en la estrategia del justicialismo para el año 2007, quienes trabajaron para honrar los cargos a los que Reutemann les permitió acceder, van a estar. Y el resto se irá quedando y dará las explicaciones pertinentes”.
Los rodeos previos a la advertencia de Latorre se pueden resumir en pocas palabras: Reutemann le dio la posibilidad a muchas caras nuevas de participar en política fronteras adentro de la provincia. Luego: Reutemann está con la nueva política porque impulsa la aparición de “nuevas figuras”, según definió la senadora.
Inmediatamente, Latorre confirmó que en el seno del reutemanismo “hay un grado de malestar” con el gobernador Obeid y luego agregó: “Reutemann no tiene en torno suyo ningún tipo de aparato de prensa ni gente que trabaje para ocultar noticias o verdades. Y me ha comentado (Reutemann) que siente que quien sí ostenta esto desde el aparato de Información Pública de la provincia (en una más que obvia alusión al gobernador Obeid) no lo ha defendido lo suficiente. Y lo mismo en el parlamento provincial: hay dirigentes muy buenos para retrucar y defender con argumentos válidos, pero otros permanecen mudos”.
Según esta definición, el Estado –encarnado en la Subsecretaría de Información Pública del gobierno de la provincia de Santa Fe– debería estar a disposición de los intereses particulares de un senador nacional. O de su defensa mediática, en este caso, y siempre según la lógica planteada por Latorre.
Pero este no fue el único axioma polémico planteado por la senadora, porque acto seguido amplió sus críticas hacia la porción del justicialismo que, según su criterio, no defendió la figura de Reutemann como corresponde. “Cuando él gana (la banca de senador nacional) en el 2003, después de los cuatro años terroríficos de la Alianza, en los que pudo mantener el timón de la provincia a pesar de la frutilla del postre que fue la desgracia de la inundación, la oposición se planteó múltiples estrategias para destruirlo, lógicamente que en todo su derecho. Esto fue registrado por algunos dirigentes (justicialistas) y por otros no”, sostuvo Latorre.
Los palazos contra Obeid y contra el uso de la estructura de Información Pública cesaron por un momento para dar paso a otros palos, más genéricos y dirigidos hacia todos los sectores del peronismo provincial: “Yo no quiero dar detalles”, dijo Latorre, “porque hay gente que se portó con una gran dignidad y a la altura de sus cargos”. Y remató: “Pero muchos no estuvieron a la altura de los cargos y se borraron, como se dice comúnmente”. En otras palabras: al que le quepa el sombrero, que se lo ponga.
Y como si esto fuera poco, la senadora se aventuró en otro análisis, esta vez de neto tinte ideológico: “No hay nada que esconder de la gestión de Reutemann”, empezó. “Se puede decir que es conservador o que hay gente que no coincide con sus políticas porque quiere otra cosa para la provincia, pero evidentemente no se puede decir que no sea una persona seria y previsible en la que la ciudadanía confió durante muchos años”.
Siguiendo esa línea argumental, Latorre aprovechó para tirarles un poco de tierra a las otras dos “figuras” que se perfilan como posibles candidatos del justicialismo en la batalla por la sucesión de Obeid: Agustín Rossi y Rafael Bielsa. La senadora opinó que, en las encuestas de imagen que se manejan hoy, la figura del ex piloto de Fórmula 1 sigue midiendo “a mucha distancia” del resto en lo que hace a intención de voto.
“Una construcción política demora mucho tiempo”, continuó la senadora, en lo que se puede interpretar como una elíptica crítica a la súbita aparición del ex canciller del gobierno nacional en la carrera por la gobernación santafesina. Y luego agregó en la lista de destinatarios al propio Rossi: “No se puede poner toda la parafernalia de prensa detrás de alguien que no viene construyendo (política) con las características de absoluto silencio de él (por Reutemann), que muchas veces podemos no compartir pero que respetamos”.
Latorre eligió como ejemplo para ilustrar esta última afirmación el caso de Milagros Girard, la chica que sufrió la amputación de sus dos brazos luego de un terrible accidente de tránsito. Para la senadora, hubo “muchos dirigentes” (a quienes se excusó de nombrar) que “hicieron publicidad” a partir de la solidaridad o de la ayuda concreta para con Milagros, y agregó que no fue el caso de Reutemann, “que tomó contacto con ella pero lo mantuvo en un silencio absoluto”.
Más adelante, la senadora afirmó “sin obsecuencia” que la dirigencia justicialista santafesina debería estar “orgullosa” de contar entre sus filas con la presencia de Reutemann, a quien definió como “un hombre de bien”. “Él es un líder natural y, obviamente, genera a su alrededor celos y resquemores”, completó la senadora.
Consultada una vez más sobre las versiones que indican que Reutemann no será candidato a gobernador el año que viene, Latorre eligió responder que el ex gobernador está en conversaciones con el presidente Kirchner por este tema puntual, aunque luego agregó que si bien “vienen de historias políticas absolutamente diferentes” ambos sienten mucho respeto el uno por el otro.
En ese sentido, Latorre opinó que el presidente “es pragmático y, obviamente, sabe quién es y cómo mide Reutemann”, con lo cual dejó abierta la posibilidad de que Kirchner, finalmente, tenga que decidirse a favor de la candidatura del Lole para no perder la provincia a manos de la oposición, que dicho sea de paso ya tiene un candidato consolidado: el ex intendente de Rosario y actual diputado nacional Hermes Binner.
La senadora trató de explicar la supuesta buena relación entre Kirchner y Reutemann a partir de los actos concretos del segundo en apoyo del primero. Y eligió un caso ruidoso y muy comentado: el affaire que tuvo como epicentro la salida de la ex dirigente reutemanista María del Carmen Alarcón de la presidencia de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación. El caso, cabe recordar, le costó al ex gobernador perder el apoyo del campo, uno de los sectores que con mayor fidelidad acompañaron sus sucesivas gestiones públicas.
“Él viene votando (en el Senado) absolutamente todo (lo que el presidente propone)”, siguió Latorre, “pero no hace prensa en general”. Así, la senadora ubicó a su compañero entre los dirigentes que “defienden” el proyecto del presidente, sector que encabeza, fronteras adentro de la provincia, el titular de la bancada oficialista en la Cámara baja nacional, Agustín Rossi.
La interna del PJ está que arde. Y nadie parece dispuesto a apagar el fuego.
Este contenido no está abierto a comentarios

