ROZAS PIDE A VIEJOS DIRIGENTES QUE DEN UN PASO AL COSTADO
El titular del comité nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), Angel Rozas, manifestó tener serias “diferencias” con Raúl Alfonsín y opinó que si el ex presidente dificulta la renovación partidaria y se aferra al “statu qúo, el statu qúo va a terminar destrozando definitivamente al radicalismo”.
“Creo que tengo (con Alfonsín) una visión diferente de cómo reconstruir el radicalismo del futuro, del hoy y del mañana”, dijo Rozas. “Me da la impresión que quiere reconstruir el partido con más de lo mismo, con statu qúo, y yo creo que el statu qúo va a terminar destrozando definitivamente al radicalismo”, dijo.
Rozas analizó sin rodeos la crisis de la UCR y reclamó para superarla que “algunos conspicuos dirigentes den definitivamente un paso al costado”, en alusión entre otros al bonaerense Leopoldo Moreau, ex frustrado candidato a presidente que obtuvo un magro dos por ciento en las elecciones de 2003.
Parte de los conceptos del dirigente chaqueño fueron volcados en una charla con La Capital minutos antes del desarrollo de la convención partidaria que terminó consagrando al favorito de Rozas: Adolfo Stubrin. En ese momento las especulaciones de que iba a triunfar el santafesino Luis Cáceres, apoyado por Alfonsín y Moreau, eran las predominantes.
“Hay gente que representa el pasado, ese pasado que no fue bueno del radicalismo, y en la medida que continúen apareciendo como las principales figuras nos seguirán condenando al fracaso electoral”, manifestó.
-¿El temor suyo es que el partido termine otra vez al final de la tabla y detrás incluso de dos figuras salidas de sus filas como Elisa Carrió y Ricardo López Murphy?
-La crisis que sufre la UCR es una crisis sin precedentes pero no lo tomo con tremendismo sino como una oportunidad histórica para iniciar una etapa de consolidación y crecimiento. Pero para que esto ocurra son necesarias tres condiciones: recuperar la esencia principista, promover una profunda e ineludible renovación de hombres, métodos y prácticas, y reafirmar el rol opositor frente al gobierno nacional. Si no se dan de manera nítida, desde luego corremos el riesgo de ser un partido insignificante en lo electoral.
-¿Pero no les costará marcar un discurso opositor frente a un gobierno que parece levantar las mismas banderas?
-No. Nosotros tenemos claro que con este gobierno no coincidimos más que en algunos gestos. En 16 meses no ha tomado una sola determinación estructural de fondo y lamentamos que esté desaprovechando cierta bonanza económica para poner en marcha un programa de mediano y largo plazo.
-¿Pero cómo van a concretar la renovación si en la UCR le escapan a las internas, como el PJ también en tantas provincias? En Buenos Aires siempre están los mismos, Leopoldo Moreau, Federico Storani…
-Coincido absolutamente en la necesidad de la renovación y que si el partido no exige a algunos a conspicuos dirigentes que definitivamente den un paso al costado y produzcan la aparición de nuevas figuras, que las hay y muchas, este partido yo diría que casi no tiene razón de ser. El radicalismo se debe renovar; hay gente que representa el pasado, ese pasado que no fue bueno del radicalismo, y en la medida que continúen apareciendo como las principales figuras nos siguen condenando al fracaso electoral.
-¿Ayuda para la conducción del partido que Alfonsín se exponga todas las semanas en actos públicos?
-Desde el afecto sigo muy cercano a Alfonsín. Hoy tengo diferencias con él fundamentalmente porque creo que tenemos una visión diferente de cómo debemos reconstruir el radicalismo del futuro, del hoy y del mañana. Me da la impresión de que quiere reconstruir el partido con más de lo mismo, con statu qúo, y yo creo que el statu qúo va a terminar destrozando definitivamente al radicalismo. Yo creo en la renovación y en el rol opositor serio y nítido al gobierno nacional. Y creo que estas cosas hoy nos están diferenciando con Alfonsín.
-¿Le preocupa la posible migración de los intendentes bonaerenses encabezados por Angel Posse (San Isidro)?
-Si, me preocupa y muchísimo, porque hay muchos radicales que no sólo en provincia de Buenos Aires sino en todo el país están exigiendo un cambio. Y yo comparto ese cambio y esa renovación.
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