RUEDA HABLÓ DE LA LA SITUACIÓN DE LOS MAESTROS Y PUSO DISTANCIA CON LA METODOLOGÍA DE LOS CAMIONEROS
Susana Rueda, integrante del triunvirato que está al frente de la CGT nacional, se refirió al reciente conflicto que tuvo el gremio de camioneros con el supermercado Coto y a la tensión que hay entre los docentes de Santa Fe y el gobierno provincial.
—¿Qué opina de lo que está ocurriendo en Santa Fe entre el gobierno provincial y los docentes?
—El problema en la provincia de Santa Fe es que no hay diálogo entre las partes. Fíjese que en la provincia de Buenos Aires solucionaron (el problema) incluso sin aumento, dialogando y poniéndose un límite de un mes para las tratativas entre los dos sectores. El docente está tan postergado como el sector de la salud. El tema es cómo llevamos adelante la lucha y cómo nos responde el gobierno en cada caso. Me resulta absolutamente preocupante la situación de los docentes, primero porque es legítimo el reclamo de mejorar el salario del sector, pero también hay que mejorar la capacitación de los maestros. por ejemplo. Hay muchas cosas que sentarse a discutir, como la comida que los chicos reciben en la escuela, que quizás es la única del día; esto es un tema social. Ahora hay que ver cómo le damos tratamiento para que el maestro pueda cumplir con su rol de enseñar y el chico con su necesidad fisiológica de alimentarse para poder estudiar. En el debate de estos temas pienso que es donde se encuentran las soluciones.
—Gran parte de la ciudadanía opina que los sindicalistas deben estar en el sindicato y no hacer política, ¿Usted cree que esto es correcto?
—Los sindicalistas hacemos política todos los días cuando estamos hablando del reparto de la riqueza o de cómo mejorar la calidad de vida de los trabajadores. En nuestro país el movimiento sindical pudo conseguir mejores condiciones para los trabajadores argentinos cuando más protagonismo y militancia política partidaria tuvo. La realidad fue que durante mucho años al sindicalismo se lo marginó absolutamente de los lugares donde se tomaban las decisiones, lo que luego afecta a todos los trabajadores y familias argentinas. El sindicalismo específicamente puede propiciar luchas sindicales y mejoras sindicales dentro de la política que tiene que ver con la vida de los trabajadores y, desde la actividad política, uno aporta al bien común y a la integración de todos estos valores en el conjunto de la sociedad y no solamente para los trabajadores.
—¿Considera que el violento conflicto que hubo la semana pasado con los camioneros, sector que dirige Hugo Moyano, puede profundizar la crisis interna en el seno de la CGT?
—Es probable, porque fundamentalmente estamos en contra de todo tipo de violencia, primero por concepción y convicción, y segundo porque cuando hay violencia los que siempre perdemos más somos los trabajadores. En este conflicto se marca cómo se van presentando las distintas formas dentro del sindicalismo y hasta dónde ponemos en juego las banderas del respeto, la solidaridad y los valores de las personas que estamos representando. Está muy claro cómo se van marcando las distintas líneas de gestión dentro de la Confederación General del Trabajo. Estoy absolutamente en contra de la extorsión, desde cualquier punto de vista y nuestra sociedad está imbuida de la cultura del miedo. Nosotros no podemos, desde el sindicalismo, utilizar la cultura de este modo.
—¿Está diciendo que el sector de camioneros extorsiona y se maneja a través de la cultura del terror?
—Estoy diciendo que estamos en contra de la extorsión para dirimir opciones de cualquier naturaleza. Los trabajadores tenemos las herramientas legítimas para reclamar por nuestros derechos y nuestros intereses dentro del marco de la legalidad, a través de paros, de movilizaciones y de llamados de atención cuando la situación es grave y no se nos dan respuestas o no se nos escucha. Pero ahora tenemos un gobierno nacional que escucha y que da respuestas, aunque podamos estar totalmente de acuerdo o no. La extorsión o la medida de fuerza que utilicemos sin que se pase por todos los pasos previos lleva a eso que después lamentamos todos: situaciones en que, incluso, se pone en riesgo la vida de compañeros y compañeras, sean trabajadores o no.
—A mediados de julio de este año vence el plazo del triunvirato de la CGT. ¿Habrá ruptura o no?
—(Eso) es un poco impredecible. Estamos debatiendo muchas cosas, discutiendo metodologías permanentemente y además sostenemos que la confrontación pública a través de trabajadores no le hace bien al movimiento sindical y por lo tanto no le hace bien a los trabajadores. (Éste) no es un tema que le interese a los trabajadores.
Este contenido no está abierto a comentarios

